El arzobispo de Kinshasa critica a Kabila y compara RDC con "una prisión a cielo abierto"

Soldados congoleños
REUTERS / KENNY KATOMBE
Publicado 24/01/2018 4:58:20CET

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

Laurent Monsengwo, arzobispo de la capital de República Democrática del Congo (RDC), Kinshasa, ha criticado este martes al presidente del país, Joseph Kabila, por la represión de las últimas manifestaciones convocadas por organizaciones laicas, que se saldaron con seis muertos, comparando el país con "una prisión a cielo abierto".

"¿Estamos en una prisión a cielo abierto? ¿Cómo se puede matar a hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos que cantan cánticos religiosos y portan biblias, rosarios y crucifijos?", se ha preguntado, según ha informado la emisora local Radio Okapi.

"¿Qué es exactamente lo que se quiere? ¿El poder por el poder, o el poder para el desarrollo del pueblo en paz, justicia y verdad? Queremos que reine la fuerza de la ley, y no la ley de la fuerza", ha manifestado.

Así, ha condenado el uso de granadas aturdidoras y fuego real por parte de las fuerzas de seguridad durante las protestas, afirmando que "había policías y militares más armados que si estuvieran en un campo de batalla".

La Conferencia Episcopal Nacional de Congo (CENCO) ha criticado en varias ocasiones al Gobierno de Kabila, y el 11 de enero denunció que las autoridades están detrás de una "campaña de intoxicación y desinformación destinada a la difamación" contra la jerarquía católica.

La CENCO pidió además que se respete el derecho de manifestación y la libertad de culto, señalando que "es justo y urgente que se apliquen sanciones ejemplares contra los que han torturado, herido y matado a conciudadanos".

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha denunciado este mismo martes que las fuerzas de seguridad congoleñas atacaron a personal de Naciones Unidas, incluido personal de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en RDC (MONUSCO).

En rueda de prensa en Ginebra, la portavoz del Alto Comisionado, Ravina Shamdasani, ha indicado que el organismo está preocupado "por lo que parece ser un patrón recurrente de represión, incluido el uso de la fuerza, de las manifestaciones en RDC, en el contexto de las crecientes tensiones políticas".

En este sentido, ha precisado que la Oficina Conjunta de la ONU para los Derechos Humanos contabilizó el domingo al menos seis manifestantes muertos en Kinshasa, así como 68 heridos y 121, además del lanzamiento de gases lacrimógenos contra iglesias en distintos puntos del país y del supuesto uso de munición real.

Según la portavoz, entre los heridos figura un responsable de Derechos Humanos de la ONU que "fue golpeado y empujado por las fuerzas de seguridad en Kinshasa mientras realizaba la observación de las manifestaciones".

Asimismo, ha precisado Shamdasani, la Policía militar "disparó gases lacrimógenos contra al menos tres patrullas de la ONU, restringiendo con ello sus movimientos e impidiéndoles cumplir con el mandato de la ONU de observar la situación de Derechos Humanos en el país". "La Misión de la ONU en RDC está abordando este incidente con las autoridades", ha agregado.

La portavoz del Alto Comisionado para los Derechos Humanos también ha denunciado que los servicios de Internet y SMS están suspendidos desde el sábado y que se emplearan gases lacrimógenos contra iglesias o en sus alrededores en distintas ciudades del país en el marco de las protestas convocadas contra Kabila el domingo por una organización católica laica.

"Instamos al Gobierno a que investigue todos los incidentes en los que las fuerzas de seguridad podrían haber hecho un uso excesivo de la fuerza contra manifestantes y el personal de la ONU", ha reclamado Shamdasani, además de pedir que los responsables de los muertos y los heridos "sean llevados ante la justicia sin demora".

Asimismo, ha advertido al Gobierno de Kabila de que "la dispersión violenta de los manifestantes no resolverá las tensiones políticas sino que servirá solo para aumentarlas".

Por ello, ha instado a las autoridades del país a "trabajar de forma constructiva con sus rivales políticos, los líderes religiosos y la sociedad civil para garantizar que se mantiene el derecho de todos los congoleños a participar en los asuntos públicos de su país".

EEUU CONDENA LA REPRESIÓN

Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos ha condenado "en los términos más firmes" la represión de las protestas, criticando que "el Gobierno de RDC, incluido Kabila, emplee tácticas represivas y un uso desproporcionado y letal de la fuerza contra los civiles, incluidos líderes religiosos y niños, cuando ejercen sus derechos democráticos pidiendo elecciones creíbles e inclusivas".

"Nos preocupa profundamente que la violencia y represión por parte del Gobierno de RDC del 21 de enero contra sus ciudadanos llegue semanas después de los ataques gubernamentales contra manifestantes pacíficos el 31 de diciembre", ha dicho la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Así, ha recalcado que "el uso de fuerza legal contra ciudadanos congoleños y el corte de los servicios de Internet y SMS minan el proceso democrático, obstruyen la aplicación del Acuerdo de San Silvestre y contrevienen las normas internacionales sobre Derechos Humanos".

"Pedimos al presidente Kabila que haga rendir cuentas a los miembros de las fuerzas de seguridad que abrieron fuego contra civiles u ordenaron el uso de fuerza letal, y le reclamamos a él y a su Gobierno que garantice un proceso electoral pacífico y abierto para que se celebren elecciones creíbles en diciembre de 2018, como está previsto", ha remachado.

El segundo y último mandato de Kabila como presidente concluyó en diciembre de 2016, pero el mandatario se ha negado a abandonar el cargo, en un primer momento argumentando que las elecciones no podían celebrarse porque no había tiempo de ultimar el censo.

El 31 de diciembre de 2016 llegó a un acuerdo con la oposición, con la mediación de la Iglesia, por el cual se comprometía a instaurar un gobierno de unidad y a celebrar elecciones antes de finales de 2017 pero, según el último calendario previsto, las elecciones no tendrán lugar hasta el 23 de diciembre.