El asesinato de un activista reaviva el miedo y las críticas en Filipinas

Foto de archivo de un pescador en Filipinas.
REUTERS / DONDI TAWATAO
Publicado 12/03/2018 13:42:45CET

BANGKOK, 12 Mar. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

La muerte del activista indígena Ricardo Mayumi ha puesto en evidencia el riesgo cada vez mayor que corre este colectivo en Filipinas y ha incrementado las críticas internacionales que recibe el Gobierno en Manila por su persecución de los disidentes.

Los Parlamentarios de la Asociación de los Países del Sur de Asia (ASEAN) a favor de los Derechos Humanos (APHR) han instado este lunes a las autoridades a investigar el asesinato de Mayumi, que murió tras recibir un disparo el 2 de marzo en su casa en la provincia de Ifugao, en el norte del país.

Mayumi era uno de los líderes del Movimiento de los Campesinos de Ifugao (IPM) y se había opuesto a un proyecto de construcción de una presa hidroeléctrica, según la organización. Su muerte "subraya la atmósfera cada vez más hostil a la que tienen que hacer frente los activistas en Filipinas" y necesita ser investigado "pronto y de forma exhaustiva", han señalado los parlamentarios a través de un comunicado.

"Es muy preocupante que el Gobierno en Manila parezca estar activamente en contra de la idea de proteger a los defensores de los Derechos Humanos", ha señalado Eva Kusuma Sundari, una de las consejeras de APHR.

Mayumi y otros miembros de IPM ya habían recibido amenazas de muerte, ha reconocido el grupo en un comunicado. Un portavoz de la Policía de Ifugao ha declarado a la Thomson Reuters Foundation que se ha iniciado una investigación.

La muerte de Mayumi ha tenido lugar en un momento en el que el Gobierno filipino se enfrenta a presión internacional por presentar una petición ante los tribunales para que la Justicia tache de "terroristas" a más de 600 personas, incluyendo a activistas y una Relatora Especial de la ONU.

Victoria Tauli-Corpuz, la Relatora Especial de la ONU de los derechos de las comunidades indígenas, ha negado las acusaciones del Gobierno y ha declarado que teme por su seguridad y por la de otros activistas. Según el Ejecutivo, Tauli-Corpuz es miembro de un grupo miliciano maoísta.

Filipinas fue el país de Asia con la tasa de mortalidad más alta de toda Asia para los defensores del medio ambiente en 2017, cuando el Gobierno emprendió una campaña contra las comunidades rurales, según el grupo de activismo PAN Asia Pacific. De las casi 200 muertes de activistas que tuvieron lugar a nivel mundial en 2016, una quinta parte sucedió en Filipinas, según la ONG británica Global Witness.

Walden Bello, miembro de APHR, ha advertido de que la medida de la Administración de Duterte de declarar a 600 personas como terroristas es "muy peligrosa". "En un contexto en el que los indígenas tienen que arriesgar sus vidas cada día para defender sus derechos, tildarlos de 'terroristas' mina todavía más su seguridad y sus derechos", ha declarado Bello, que ejerció como congresista filipino.