Los ataques de budistas contra musulmanes continúan en Sri Lanka pese al estado de emergencia

Daños por los enfrentamientos entre budistas y musulmanes en Digana
REUTERS / STRINGER .
Actualizado 08/03/2018 5:02:04 CET

COLOMBO, 8 (Reuters/EP)

Un grupo de budistas ha atacado de madrugada mezquitas y locales pertenecientes a musulmanes a pesar del estado de emergencia declarado por el Gobierno de Sri Lanka para contener la ola de violencia que se ha desatado en el país y que ha dejado hasta el momento un muerto, según ha informado este miércoles la Policía.

El portavoz policial Ruwan Gunasekara ha contado a Reuters que se han producido "varios incidentes" en el distrito de Kandy, una zona muy turística en el centro del país por sus plantaciones de té. Tres agentes han resultado heridos y diez personas han sido detenidas, ha señalado.

"Una persona ha muerto y tres han resultado heridas por la explosión de una granada", ha explicado Gunasekara, que ha destacado que las fuerzas de seguridad se encuentran investigando lo sucedido en un intento por reducir la violencia.

Son los primeros disturbios que se producen desde que el Gobierno declarara el martes el estado de emergencia con una vigencia de al menos siete días. Además, ha ordenado el despliegue de la unidad de élite de la Policía y de 200 militares en Kandy, epicentro de los altercados.

Sarath Amunugama, ministro senior, ha achacado estos disturbios a "una conspiración organizada". La Policía ha pedido a Dialog Axiata, el principal operador de telefonía móvil de Sri Lanka, que restrinja las conexiones a Internet en Kandy por los comentarios incendiarios publicados en redes sociales.

La tensiones entre ambos grupos religiosos se reavivaron el domingo después de que un ciudadano budista muriera a anos de un grupo de musulmanes durante un funeral. Desde entonces se han producido ataques recíprocos y el martes la Policía encontró el cadáver de un joven musulmán en una casa incendiada.

Facciones extremistas acusan a los musulmanes de forzar conversiones al Islam y atacar sitios arqueológicos budistas. El año pasado se registraron hasta 20 ataques contra musulmanes, que representan al nueve por ciento de los 21 millones de habitantes que tiene Sri Lanka --el 70 por ciento son budistas--.

Tanto el presidente, Maithripala Sirisena, como el primer ministro, Ranil Wickremasinghe, han prometido una mayor protección para las minorías religiosas y étnicas.

Algunos miembros de la mayoría budista han protestado ante la presencia de solicitantes de asilo rohingya, que pertenecen a una minoría musulmana.

El Gobierno ha achacado la escalada de violencia a las informaciones difundidas a través de redes sociales como Facebook, las cuales recogen amenazas contra la comunidad musulmana en el país. Por ello, las autoridades han anunciado un bloqueo de aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Viber, así como Facebook, durante un periodo de tres días.

Facebook, por su parte, ha asegurado que está trabajando para identificar y retirar aquellos contenidos que inciten a la violencia. "Tenemos reglas muy claras sobre los discursos de odio y la incitación a la violencia y trabajamos duro para mantener este tipo de cuestiones fuera de nuestra plataforma", ha indicado Facebook en un comunicado.

El presidente del país, que se ha trasladado a Kandy, ha instado a los líderes religiosos a poner en marcha una serie de medidas para reconstruir la paz entre las distintas comunidades.