Ban condena el asesinato de un sacerdote jesuita neerlandés en Homs

Actualizado 09/04/2014 10:26:34 CET

MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha condenado este martes el asesinato de un sacerdote jesuita neerlandés en la ciudad siria de Homs y ha expresado su alerta por la continuación de la violencia contra la población civil del país.

   Ban ha tildado el asesinato del sacerdote Frans van der Lugt como "un acto inhumano de violencia contra un hombre que permaneció heroicamente junto al pueblo de Siria en medio de un asedio y de las crecientes dificultades".

   Van der Lugt, de 75 años, vivía en Siria desde principios de los 1970. Hombres armados se lo llevaron de su vivienda en la mañana del lunes y le dispararon en la cabeza en varias ocasiones.

   El jesuita advirtió del sufrimiento de la población de Homs, en el centro de Siria, en un vídeo este año, asegurando que sus habitantes vivían en la miseria y morían de hambre. "Es imposible que suframos y el mundo no haga nada", había afirmado, hablando en árabe.

   Los cristianos constituían alrededor del 10 por ciento de la población de Siria antes del inicio de la guerra civil en marzo de 2011. La minoría tradicionalmente apoyaba al presidente Bashar al Assad por protegerles y ha sido atacada por sus detractores por ese motivo.

   Citando el asesinato de Van der Lugt, el secretario general de la ONU ha sostenido que se trata de "la última tragedia que muestra la necesidad urgente de proteger a los civiles".

   "Ante las nuevas informaciones sobre atrocidades en el brutal conflicto que está llevando a Siria hacia su destrucción, pido a las partes y a sus seguidores que garanticen que los civiles son protegidos, independientemente de su religión, comunidad o etnia", ha apuntado.

   En este sentido, ha recalcado que tanto el Gobierno como los grupos armados opositores tienen la obligación legal y la responsabilidad moral de proteger a los civiles, por lo que ha manifestado que "deben de hacer cualquier cosa por evitar la violencia contra los civiles, incluyendo la finalización de los ataques aéreos contra zonas civiles".

   Por otra parte, ha condenado las ejecuciones llevadas a cabo en la ciudad de Kasab (norte) y ha sostenido que "pese a que Naciones Unidas no ha podido confirmar la autenticidad de estas informaciones, las graves violaciones de Derechos Humanos continúan y los residentes de ciudades como Kasab se han visto obligados a huir".

   En este sentido, ha recalcado que "las fuerzas gubernamentales continúan destruyendo barrios enteros de forma indiscriminada, enterrando a familias enteras bajo los escombros de sus viviendas".

   "Existe la creencia en Siria y en otros lugares de que este conflicto puede ser ganado a través de la vía militar. La violencia sólo traerá más sufrimiento e inestabilidad a Siria y desatará el caos en la región", ha argumentado.

   Por último, ha pedido a todas las partes en conflicto que permitan el acceso "inmediato y sin restricciones" de la ayuda humanitaria y de los trabajadores de los organismos internacionales para entregar dicha ayuda a la población.

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