Bangladesh no espera ayuda de los donantes para el traslado de 100.000 rohingya a una isla deshabitada

Campamento de refugiados rohingya en Bangladesh
REUTERS / MOHAMMAD PONIR HOSSAIN - Archivo
Publicado 27/03/2018 10:01:49CET

NUEVA YORK, 27 Mar. (Reuters/EP) -

Bangladesh no espera mucha ayuda de los donantes extranjeros de cara a sus planes de reasentar a 100.000 refugiados rohingya a una isla deshabitada, una medida para la que aún no hay un calendario fijado, según el secretario de Estado de Exteriores, Mohamed Shahriar Alam.

En declaraciones a Reuters, ha explicado que Bangladesh está pagando los casi 280 millones de dólares que cuesta construir las viviendas y fortificar la pantanosa isla en la bahía de Bengala frente a los ciclones, y ha indicado que está sopesando hacer una petición formal de fondos internacional.

El responsable bangladeshí ha asegurado que ninguno de los cerca de 700.000 rohingya que han buscado refugio en el país escapando de la represión de las fuerzas birmanas será trasladado a la isla en contra de su voluntad.

Dado que el acuerdo de repatriación alcanzado entre Bangladesh y Birmania ha quedado aplazado, Dacca busca preparar nuevos alojamientos en una isla cercana, llamada Bhasan Char, antes de que llegue el monzón, que podría comenzar a finales de abril.

"Todavía no tenemos un calendario porque es mucho dinero", ha reconocido Alam en una entrevista concedida durante su visita a la oficina de Bangladesh en la ONU. "Hasta ahora estamos construyendo con nuestros propios fondos. No tengo mucha confianza en los fondos que la comunidad internacional esté dispuesta a aportar", ha añadido.

Por otra parte, ha calificado de "malentendidos" las preocupaciones expresadas por organizaciones humanitarias como Amnistía Internacional de que la isla es vulnerable a las inundaciones. "Algunas personas han planteado preocupación respecto a Bhasan Char, pero no hay absolutamente ninguna razón para estar preocupado porque estamos construyendo un dique", ha aclarado.

Bangladesh ve la isla como una medida temporal para los refugiados pero ha ofrecido señales contradictorias sobre la libertad que estos tendrán de salir una vez que sean instalados allí.