Bilawal Bhutto emerge como pieza fundamental en el caso de un vuelco de Gobierno en Pakistán

Bilawal Bhutto Zardari, presidente del Partido Popular de Pakistán
REUTERS / FAISAL MAHMOOD
Publicado 09/06/2018 9:44:50CET

El heredero de la dinastía Bhutto y su padre, el ex presidente Zardari, facilitarían un vuelco a favor del candidato opositor, Imram Khan

ISLAMABAD, 9 Jun. (Reuters/EP) -

A sus 29 años de edad, Biawal Bhutto Zardari, vástago de una de las dinastías más importantes, para bien y para mal, de la historia de Pakistán, podría acabar siendo una figura clave en las elecciones generales del 25 de julio como "facilitador" de las llaves del Gobierno a la oposición actual, si consigue salvar a su Partido Popular (PPP) de la irrelevancia que le amenaza, si consigue desvincularse de las acusaciones de corrupción contra su padre, el ex presidente Asif Ali Zardari.

En el mejor de los casos, el PPP espera que el joven Zardari se convierta a medio plazo en una fuerza de renovación. "Con Bilawal al frente de nuestra campaña, una ola de jóvenes podrían unirse en nuestro viaje para combatir el ascenso del extremismo, del mal gobierno y de las tendencias antidemocráticas", en palabras del senador Sherry Rehman.

La postura antiextremista e integradora es clave en la campaña del PPP para estas elecciones. "Queremos distinguirnos enfática y enérgicamente como el partido que cree en el Estado que deberíamos tener, sin distinción legal ni discriminación religiosa", ha añadido el senador Atizaz Ahsan.

Se antoja complicado porque las encuestas revelan que el PPP ha perdido terreno en todo el país frente al gran partido de oposición nacional, el Tehrik E Infasf que lidera el carismático Imram Khan. La formación de Bhutto solo aguanta en el bastión familiar de la familia Bhutto, la provincia de Sindh.

Contando al país entero, sin embargo, el PPP solo obtendría 17 por ciento de los votos frente al 24 de su rival, según una encuesta de Gallup publicada en marzo, y que daba al gobernante partido del ex primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, la Liga Musulmana de Pakistán (N), la primera posición con un 36 por ciento de las papeletas.

Pero la encuesta es de hace tres meses y la situación en Pakistán ha cambiado. Un mes después, Sharif fue inhabilitado de por vida para ocupar uin cargo público en el marco de la investigación sobre los 'Papeles de Panamá' que sacaron a la luz que los tres hijos de Sharif --Maryam, Hasán y Hussain-- eran "propietarios o tenían el derecho de autorizar transacciones por varias compañías offshore", forzando su dimisión.

Segundo punto a tener en cuenta, los rumores que apuntan a la ruptura total de relaciones entre el todavía influyente Zarif y la gran fuerza de la política paquistaní: el Ejército, según fuentes próximas al partido del Gobierno. El propio Zarif ha denunciado que sus diputados han recibido presiones de los militares para abandonar el partido o para unirse al PTI de Khan. El líder opositor ha negado tajantemente, como el propio Ejército, la existencia de esta presunta conspiración.

A LA SOMBRA DE SUS PADRES

Bhutto conoce de cerca la corrupción. Algunos analistas y expertos del partido temen que las acusaciones de soborno que durante décadas han mancillado a su padre podría dañar al partido en las urnas. Si el ex presidente será un activo o un obstáculo en ese esfuerzo, es una cuestión que sigue siendo una fuente de intenso debate en Islamabad, ya que el antiguo mandatario podría ser una figura clave en unas hipotéticas conversaciones de Gobierno con el PTI.

Desde el partido se recuerda que Zardari se pasó 11 años encerrado por corrupción y asesinato sin haber recibido una condena en firme. A pesar de supervisar la primera transición de poder del país por un gobierno civil, Zardari conserva una reputación manchada, a menudo bajo el sobrenombre de "Don Diez Por Ciento".

"Creo que Asif Zardari ha sido víctima de una enorme campaña de propaganda masiva contra él", ha exploido a Reuters el ex senador del PPP Farathullah Babar. "Si algo de eso fuera cierto, no habría pasado 11 años en la cárcel sin una sola condena", ha añaido.

Y luego está su madre, Benazir, asesinada en 2007 en plena campaña, en un episodio trágico, sumado al ahorcamiento de su abuelo y fundador del PPP, Zulfiqar, tras el golpe del general Zia Ul Haq en 1979, y de su tío Murtaza en Karachi, en 1996.

La ola de respaldo popular que provocó el asesinato de Benazir llevaron al PPP al poder. Ahora, Bilawal está solo. Pero tiene paciencia. "Está convencido de que, cuando llegue el momento de reunir a un gobierno necesitarán a alguien como él ", dijo Khan, el analista político. "Y se convertirá en el engranaje que necesitan".

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