Pillay denuncia represión contra la minoría musulmana y pide el fin de la violencia en el estado de Rajine

Actualizado 28/07/2012 10:59:43 CET

GINEBRA, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, se ha declarado este sábado extremadamente preocupada por la represión de las fuerzas de seguridad birmana en el marco de los enfrentamientos entre budistas y musulmanes del estado de Rajine (oeste del país), que han dejado al menos 78 muertos y miles de desplazados a lo largo del último mes.

La oficial de la ONU asegura contar con informes independientes que detallan "respuestas arbitrarias y discriminatorias de las fuerzas de seguridad", quienes "instigan y se involucran en los enfrentamientos" con el objetivo de aprovechar el conflicto para hacer redadas contra la comunidad musulmana, "en particular los integrantes de la comunidad Rohingya", destacó Pillay.

Los enfrentamientos comenzaron el pasado 28 de mayo con la violación y asesinato de una mujer budista; un incidente que se vio seguido de la matanza de 10 musulmanes por una turba el 3 de junio. Pillay, en este sentido, ha exigido una investigación "rápida e independiente" para solucionar una crisis que refleja "la larga y sistemática discriminación" a la que se han visto sometidos los musulmanes, ignorados por el Gobierno birmano.

"El prejuicio y la violencia contra los miembros de minorías étnicas y religiosas comportan el riesgo de que podrían dividir el país y sus apreciables esfuerzos de reconciliación nacional", declaró Pillay sobre los intentos de establecer un sistema democrático tras décadas de dictadura militar que comenzó su fin con la liberación de la activista y premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi en noviembre de 2010.

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