Las meretrices de El Alto amenazan con no cumplir las normas de sanidad si no les dan garantías

Actualizado 24/10/2007 5:12:33 CET

LA PAZ, 24 Oct. (EP/AP) -

Medio centenar de meretrices amenazaron hoy con renunciar a sus controles médicos reclamando garantías para ejercer su oficio, después de que los enardecidos vecinos de la ciudad de El Alto, vecina a La Paz, destruyeran e incendiaran la semana pasada 46 bares y burdeles durante unas protestas.

Las prostitutas iniciaron una huelga de hambre el lunes contra las autoridades de la alcaldía y amenazaron también con cocerse los labios, trabajar en las calles y no en locales autorizados como una forma de presión, declaró a periodistas su representante, Lily Cortez. Durante las protestas de la semana pasada, la turba prendió hogueras en medio de las calles con muebles y con todo lo que encontró en las cantinas y prostíbulos.

La Policía fue rebasada por los centenares de padres y estudiantes que atribuyeron el aumento de la delincuencia al incremento de bares y burdeles en esa ciudad, de unos 800.000 habitantes, una de las más pobres de Bolivia. El alcalde de la ciudad, Fanor Nava, anunció la clausura de 2.000 de esos locales en un intento de calmar la furia popular.

Por su parte, el responsable de sanidad, Daniel Casas, declaró que si la amenaza de las prostitutas se cumple, podría complicarse la salud pública en esa ciudad donde el control ha permitido mantener bajos niveles de enfermedades de transmisión sexual.

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