Serbios y bosniacos rechazan el plan para unificar las dos policías con que cuenta Bosnia-Herzegovina

Actualizado 31/08/2007 20:21:27 CET

SARAJEVO, 31 Ago. (EP/AP) -

Un plan para unificar las dos fuerzas policiales con que cuenta actualmente Bosnia-Herzegovina ha sido rechazado en esta ocasión tanto por serbios como por bosniacos. Este es precisamente uno de los requisitos fijados por la Unión Europea para la adhesión del país balcánico.

Los partidos serbo-bosnios rechazaron el plan en una reunión hoy en Banja Luka, capital de la entidad serbia de Bosnia. El principal dirigente serbo-bosnio, Milorad Dodik, calificó la propuesta de "completamente inaceptable".

Ayer, los dirigentes de los dos partidos bosnio-musulmanes más influyentes también habían rechazado el plan, afirmando que viola todos los principios fijados por la UE.

El plan, del que no se han hecho públicos detalles, ha sido elaborado por el alto representante de la comunidad internacional en Bosnia, Miroslav Lajcak, un eslovaco que trabaja para los países que firmaron los Acuerdos de Dayton como garantets. Lajcak, sin describir el plan, dijo al diario 'Dnevni Avaz' de Sarajevo hoy que éste es "equilibrado" y "justo".

Los Acuerdos de Dayton, firmados en 1995, pusieron fin a tres años y medio de guerra, dejando un país dividido entre la República Serbia y la Federación Bosniaco-Croata. Desde entonces, casi todas las estructuras de gobierno fijadas por ambas entidades en base al aspecto étnico se han fusionado, incluido el Ejército, en el que serbios y bosniacos están juntos. Pero en los tres últimos años, por temor a perder su territorio, los serbo-bosnios han rechazado todas las propuestas para fusionar las dos fuerzas policiales.

Las conversaciones para fusionar ambas fuerzas comenzaron en 2004 pero no han dado frutos por el rechazo serbo-bosnio. Una comisión especial de expertos, dirigida por el ex primer ministro belga Wilfried Martens, desarrolló un plan de reforma de la Policía hace dos años que cumplía los estándares de la UE. Bruselas pide que las dos fuerzas se fusionen en un servicio nacional, que se elimine la influencia política y que las regiones sean patrulladas por criterios profesionales y no por preocupaciones étnicas.