Las autoridades brasileñas sofocan 7 levantamientos y liberan a 19 rehénes en cárceles de Sao Paulo

Actualizado 18/06/2006 18:00:40 CET

SAO PAULO, 18 Jun. (EP/AP) -

Las autoridades brasileñas sofocaron hoy siete levantamientos y liberaron a 19 rehénes tras desatarse una oleada de motines carcelarios en Sao Paulo. Asimismo un preso murió y más de 20 guardias y carcelarios han resultado herido, según informaron fuentes oficiales.

Asimismo, otros cuatro motines continúan activos hoy en otros centros penitenciarios en los que asimismo continúan detenidos al menos cinco rehenes, según informó el diario brasileño 'Folha de Sao Paulo'.

Un guardia continúa secuestradp en una prisión del estado de Sao Paulo ubicada a cientos de kilómetros de la ciudad, y otros tres motines continúan activos en cárceles del estado de Espíritu Santo, al norte de Río de Janeiro. En uno de ellos, los reos liberaron a dos de los seis rehenes que habían tomado el sábado, pero seguían demandando el retorno de cinco prisioneros transferidos a otras cárceles. Alcides da Silva, presidente del sindicado de guardias carcelarios del Estado de Sao Paulo, señaló que al menos una de las rebeliones estaba siendo dirigida por el Primer Comando Capital (PCC), la misma pandilla que inició una oleada de violencia callejera y motines en prisiones que aterrorizó a los brasileños y se cobró más de 200 vidas el mes pasado.

Un reo murió en un ajuste de cuentas entre prisioneros, según la Agencia Estado y el diario 'Folha de S. Paulo'. El Gobierno del estado de Sao Paulo ha emitido un comunicado expresando que las rebeliones habían terminado y 19 rehenes habían sido liberados, pero el comunicado sólo se refería a tres de los motines y no aportó otros detalles.

Los motines tuvieron lugar a sólo un mes de que líderes encarcelados del PCC presuntamente lanzasen una oleada de ataques contra la Policía de Sao Paulo, alentada por una medida del 11 de mayo de transferir a líderes del grupo a prisiones más seguras.

Al día siguiente, el grupo supuestamente ordenó los ataques que dejaron a 41 agentes de seguridad y guardias muertos. Por su parte, la Policía respondió matando a 123 personas. Algunos grupos de Derechos Humanos denunciaron la muerte de inocentes en estas operaciones. Asimismo, 23 reos murieron en los motines carcelarios.