Los brasileños se manifiestan contra el plan del gobierno de construir una nueva planta nuclear

Actualizado 26/06/2007 2:03:48 CET

BRASILIA, 26 Jun. (EP/AP) -

Manifestantes pro y contra los planes de construir una tercera planta nuclear en la ciudad brasileña de Río de Janeiro protestaron pacíficamente hoy frente al ministerio de Energía y Minas, donde un consejo debate la instalación.

Los manifestantes se congregaron ante el ministerio a la espera de una decisión del llamado Consejo Nacional de Política Energética, integrada por al menos cinco distintos ministros y cuyo trabajo es presentar recomendaciones al presidente Luiz Inacio Lula da Silva sobre temas de energía.

Se espera que el Consejo decida si recomienda o no a Lula reactivar los trabajos de construcción de Angra III, una planta nuclear en Río de Janeiro y cuyos trabajos de construcción se paralizaron en los años 80 por falta de fondos, pero que ahora es contemplada en los planes oficiales como una forma de ampliar la capacidad energética de Brasil.

En caso que el Consejo recomiende la reactivación de los trabajos de la planta, la decisión final estará en manos del mandatario brasileño, sin un plazo previsto para disponer el inicio de las obras, dijeron funcionarios del ministerio.

Una docena de activistas de Greenpeace llegaron a la puerta del ministerio con un muñeco imitando a Lula y otros dos que llevaban escrito "Tres, dos uno, desarme la bomba".

Casi simultáneamente una veintena de representantes de seis sindicatos y cuatro asociaciones desde grupos civiles hasta constructores, de Angra dos Reis, donde están las dos otras plantas nucleares, y la vecina población de Parati, se apostaron a la entrada del ministerio con pancartas en las que se leía "Si a Angra 3".

"La energía nuclear es segura, las plantas de Angra son seguras y la tercera desarrollaría mucho empleo", dijo a los periodistas el presidente del Sindicato de los Trabajadores de la Construcción Civil de Angra Donato Borges, que indicó que la construcción y posterior funcionamiento de la planta generaría unos 9.000 empleos en la zona. Según datos del ministerio de Energía y Minas, el coste de la planta alcanzaría los 7.000 millones de reales, unos (2.665 millones de euros).

Para Guilherme Leonardi, de Greenpeace, la tercera planta no eliminará los riesgos de falta de suministro eléctrico en el país y además llevará al menos siete años en estar lista, en caso que las obras comiencen este año.

Brasil ya cuenta con dos plantas nucleares para generación eléctrica --Angra I y Angra II, ubicadas también en la localidad de Angra dos Reis, en Río de Janeiro-- y que tienen una capacidad conjunta de unos 2.000 megawatios. Ambas generan en la actualidad el 4,3 por ciento de la electricidad del país.