Brown convoca una cumbre de urgencia para articular medidas para recuperar la confianza de los votantes

 

Brown convoca una cumbre de urgencia para articular medidas para recuperar la confianza de los votantes

Reuters
Actualizado 05/05/2008 19:08:55 CET

LONDRES, 5 May. (EUROPA PRESS/Eva Martínez Millán) -

El primer ministro británico, Gordon Brown, ha convocado para mañana una sesión especial con su gabinete con el objetivo de diseñar un plan de actuación que le permita recuperar la confianza de los votantes y de su propio partido, en un contexto en el que las voces que cuestionan su liderazgo han obtenido respuesta en el núcleo próximo al mandatario, que ha negado la existencia de crisis tras la debacle de las locales del pasado jueves y ha reclamado tiempo para traducir las medidas con las que los laboristas aspiran a retener el poder en las generales previstas para 2010.

Se trata de la primera reacción de Brown ante los desastrosos resultados electorales obtenidos en su primera cita con las urnas desde que se mudó al número 10 de Downing Street hace diez meses y sobre los que el primer ministro, conocido por su reticencia a reconocer errores, ha admitido su parte de responsabilidad en una entrevista con la BBC, la única concedida tras el 1 de mayo, en la que prometió cambios para mantener al Gobierno próximo "al día a día" de los británicos.

Tras relegar al laborismo a tercera fuerza del país con un apoyo del 24 por ciento, a 20 puntos de los conservadores, el dirigente escocés está obligado a dar un giro en las prioridades de su gestión ante el año escaso que sus propias filas le habrían otorgado como ultimátum para ganarse de nuevo el favor del electorado, especialmente entre los desencantados por decisiones como la eliminación de la tasa del 10 por ciento del impuesto sobre la renta, con influencia en los segmentos más pobres y apuntada como una de las principales causas de la debacle del que en Reino Unido ya se ha dado en llamar el 'Jueves negro' de Brown.

Sin embargo, los colaboradores y ministros más próximos han cerrado filas en torno a su figura y han negado la existencia de una crisis que desafíe su liderazgo, entre los que figura uno de los mejor postulados para una hipotética sucesión en caso de perder el poder en 2010 y actual titular de Asuntos Exteriores, David Miliband; la 'número dos' del partido, Harriet Harman; el responsable del Grupo Parlamentario, Tony Lloyd; o el ministro de Negocios, John Hutton, que calificó de "sin sentido" las especulaciones acerca de los seis meses de plazo que el partido habría concedido a Brown para reconducir la situación.

No obstante, su propio núcleo asume la necesidad de recuperar posiciones en los próximos meses para evitar que la situación se convierta en insostenible y conduzca a la temida pérdida de las generales, para las que nadie actualmente en Reino Unido prevé el adelanto inicialmente barajado por Brown cuando recibió el poder de Tony Blair aprovechando la sólida imagen con la que contaba en sus inicios como primer ministro. Un período que él mismo reconoció haber prolongado en exceso y que ahora se vuelve en su contra cuando el líder conservador, David Cameron, se revela en las encuestas como el hombre que inspira mayor confianza a los británicos.

SITUACIÓN INSOSTENIBLE

Así, ministros consultados por diversos diarios de referencia reconocieron que "si no se ha producido ningún movimiento este año, la posición será insostenible" y el partido "se enfrentará a una derrota electoral segura", al tiempo que admitieron que el propio primer ministro "se ha puesto a prueba" al decir que conducirá al país a superar los problemas que actualmente lo amenazan: "Es por eso por lo que será juzgado, probablemente en un año, y los parlamentarios tienen que creer que pueden ganar con él".

En consecuencia, Brown está decidido a adoptar medidas que se basarán prioritariamente en un llamamiento al bolsillo de los consumidores como respuesta principal en época de crisis financiera y prevé renunciar a algunas de las previstas que gozarían de la impopularidad de la eliminación del 10 por ciento, como los gravámenes sobre la basura, que serán sustituidos por meros incentivos para el reciclaje.

Además, en la cumbre de urgencia convocada para mañana, puesto que esta jornada es festivo en las islas, el primer ministro analizará con su gabinete los pormenores que llevaron al partido al peor resultado electoral en 40 años y las posibilidades de dar un vuelco a una situación en la que tan grave como la pérdida de apoyo popular aparece la desconfianza del laborismo y el surgimiento de sectores decididos a forzar la salida de Brown.

ACTUACIONES

Para ello, el Ministerio del Tesoro se ha convertido en el departamento clave a la hora de ofrecer alternativas tanto al electorado como a la formación y trabaja a contrarreloj para articular las prometidas compensaciones para los afectados por la reforma fiscal; así como actuaciones en el mercado inmobiliario para ayudar a las personas con problemas con sus hipotecas y a los primeros compradores; iniciativas para frenar la escalada de los precios, tanto de los alimentos como del petróleo; e incluso evaluar el retraso de medidas como el incremento de la tasa de fuel previsto para octubre.

En este contexto, el propio Gordon Brown ha admitido que su "obsesión por los detalles" en política ha podido afectar a la comunicación de los mensajes de calado y su propio entorno le habría aconsejado una mayor definición y que asuma riesgos en la réplica a sus rivales políticos, si bien las amenazas internas que pesan sobre su liderazgo no han alcanzado a su gabinete, que se mantiene fiel pese al pesismismo con el que observa las generales de 2010.

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