Bruselas rechaza pronunciarse sobre la independencia de Escocia para no "interferir" en campaña de referéndum

 

Bruselas rechaza pronunciarse sobre la independencia de Escocia para no "interferir" en campaña de referéndum

Actualizado 05/07/2015 14:08:49 CET

BRUSELAS, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha rechazado este lunes pronunciarse sobre las consecuencias de la independencia de Escocia para su relación con la UE alegando que no desea "interferir" en la campaña a 10 días de que se celebre el referéndum del 18 de septiembre, aunque ha insistido en que su posición "no ha cambiado".

"No pensamos que en este momento, en la fase final de la campaña, que debamos interferir en lo que es un proceso democrático interno", se ha limitado a responder la portavoz del Ejecutivo comunitario, Pia Ahrenkilde, a las insistentes preguntas de la prensa tras la primera encuesta que da al 'sí' como vencedor en la consulta.

"No es nuestro papel, 10 días antes de la votación, interferir en la campaña con nuevas declaraciones", ha defendido la portavoz, que ha insistido en que "la Comisión Europea respeta el proceso democrático en marcha y recuerda que son los ciudadanos escoceses y británicos los que deben decidir el futuro de Escocia".

"En 10 días tendremos un resultado concreto de la votación, pero hasta entonces vamos a respetar a los que van a votar sobre esta cuestión, por respeto por la democracia, por respeto a los ciudadanos escoceses y por respeto a los ciudadanos británicos", ha señalado Ahrenkilde.

La portavoz ha indicado que la posición de Bruselas "no ha cambiado" y ya ha sido expresada en detalle tanto por escrito como en declaraciones públicas del presidente, José Manuel Durao Barroso, en múltiples ocasiones. No obstante, se ha negado a repetirla públicamente.

Según la doctrina que mantiene la Comisión desde el año 2004, y que ha aplicado también al caso de Cataluña, "Si una parte del territorio de un Estado miembro dejase de ser parte de ese Estado para convertirse en un nuevo Estado independiente, los Tratados ya no serían aplicables en dicho territorio".

"En otras palabras, un nuevo Estado independiente, -según la Comisión- por el hecho de alcanzar la independencia, pasaría a convertirse en un tercer país con respecto a la UE y los Tratados dejarían de ser aplicables en su territorio", resaltó el presidente del Ejecutivo comunitario.

Si una Escocia independiente deseara formar parte de la UE, deberá pedir la adhesión, que debe ser aceptada "unánimemente" por los Veintiocho Estados miembros y sometida "a la ratificación de todos los Estados miembros y del Estado candidato".

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