Buteflika cesa a varios altos cargos del Ejército en un intento por reducir el control de los militares en Argelia

Publicado 04/09/2018 7:34:46CET

ARGEL, 4 Sep. (Reuters/EP) -

El presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, ha cesado a generales para reforzar su control sobre el poder y posiblemente buscar su reelección en 2019 y para disminuir el poder de los militares, según han informado analistas y diplomáticos.

Hace dos semanas, Buteflika, de 81 años, cesó a dos generales más, lo que elevó el número de altos cargos militares despedidos a alrededor de una docena en los últimos meses.

Todo apunta a una reforma de seguridad que se inició hace varios años para transformar el ejército de orientación política de Argelia en un organismo más profesional, según han informado fuentes políticas a Reuters.

"Los generales solían despedir, no eran despedidos", ha señalado un oficial de Inteligencia retirado que ha pedido, como otros, no ser nombrado debido a la sensibilidad del asunto. "Las decisiones solían tomarse en Tangarins, ahora se toman en Zeralda", ha aseverado.

Tagarins es la ubicación del Ministerio de Defensa en el centro de Argel, mientras que Buteflika trabaja en la localidad costera de Zeralda, a 20 kilómetros al oeste de la capital.

Cuando Buteflika fue elegido por primera vez en 1999, el Ejército y los servicios de Inteligencia eran vistos como los que realmente tenían el poder. Sin embargo, ahora, en medio de las especulaciones de que cederá ante la presión del partido gobernante para presentarse a un posible quinto mandato en las elecciones presidenciales de 2019, Buteflika ha estado concentrando el poder en su círculo interno no militar.

Los principales miembros son ahora su hermano menor Said Buteflika, el primer ministro, Ahmed Ouyahia, y el ministro del Interior, Nouredine Bedoui.

Los recientes ceses incluyen los de cuatro comandantes regionales, el jefe de Inteligencia militar y varios generales del Ministerio de Defensa, así como el jefe de Policía y oficial del Ejército Abdelghani Hamel.

INVERSORES

Antes de los despidos de este año, Buteflika ya lo hizo en 2015 al jefe de Inteligencia más importante, Mohamed Mediene, y decenas de generales en los servicios de Inteligencia.

También reemplazó a la principal agencia de Inteligencia, DRS, con un nuevo organismo llamado CSS y dirigido por un general retirado, Athmane Tartag.

"Es un proceso largo. El objetivo es hacer que los militares sean más profesionales y estén más alejados de la política", ha afirmado Arslan Chikhaoui, presidente de una consultora.

Los cambios en Argelia son observados de cerca ya que el país es un aliado clave en la lucha occidental contra el yihadismo en la región y un importante proveedor de energía para Europa.

Si esto continúa, podría hacer que los inversores se cansen de que las solicitudes de visado o proyecto se estanquen en una burocracia dominada por figuras militares y de seguridad que sospechan de los extranjeros.

"Serán buenas noticias para los inversores extranjeros directos que verán el paso como una mayor normalización del proceso de toma de decisiones dentro del gobierno", ha asegurado Geoff Porter, director de North Africa Risk Consulting.

Buteflika contrató en marzo de 2017 a un nuevo gerente general entrenado por los Estados Unidos para modernizar la firma estatal Sonatrach, que ha estado reconstruyendo las relaciones con las petroleras que habían perdido interés en Argelia debido a la burocracia, las disputas y los duros términos.

El mayor riesgo sigue siendo la salud de Buteflika, que rara vez ha sido visto en público desde que sufrió accidente cerebrovascular en 2013.

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