Cameron viaja a Escocia por última vez antes del referéndum

Actualizado 15/09/2014 19:23:53 CET

Alex Salmond se reúne con empresarios para convencerlos de las prosperidad de ir por libre

   LONDRES, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El primer ministro británico, David Cameron, protagoniza este lunes su última visita a Escocia antes del referéndum de independencia que se celebra este jueves para apelar "con corazón y cabeza" al mantenimiento de la unión. Se trata de su segundo desplazamiento a territorio escocés, después de que la tendencia al alza del 'sí' en las encuestas motivase la semana pasada un viaje de última hora.

   Tres de los cuatro sondeos más recientes, publicados este fin de semana, colocan al 'no' por delante, aunque el margen es tan reducido que los analistas de demoscopia reconocen que podría responder a errores técnicos. La denominada Encuesta de Encuestas, que compendia los resultados de las seis últimas, otorga un apoyo del 51 por ciento al rechazo a la separación y un 49 a los que la respaldan.

   Según ha avanzado Downing Street, la intervención de Cameron seguirá el patrón de la que protagonizó el pasado miércoles, cuando empleó un tono más emotivo para instar a la protección del status quo que impera desde la firma del Tratado de la Unión en 1707.

   El 'premier' pretende subrayar que la decisión de este jueves no guarda relación con apuestas a corto plazo, como el voto protesta contra el Gobierno, sino que es "para siempre y no hay vuelta atrás".

   Consciente de que su presencia puede resultar contraproducente por la rechazo que las políticas gubernamentales genera en Escocia, especialmente en materia social, Cameron prevé apelar a superar los personalismos e incidir en los beneficios afectivos y financieros de continuar formando parte de Reino Unido, una vertiente esta última en la que esta jornada coincide con el ministro principal de Escocia, Alex Salmond, quien hoy se reúne con líderes empresariales para defender las ventajas de ir por libre.

SALMOND Y LOS EMPRESARIOS

   El dirigente nacionalista, principal cerebro del plebiscito gracias a la mayoría absoluta que obtuvo para el Parlamento de Edimburgo en 2011, ha visto cómo la popularidad de Yes Scotland (Sí Escocia) se disparaba en las últimas semanas hasta dejar igualada una contienda que, en los casi dos años desde que se firmase el decreto del referéndum, parecía decantada del lado del 'no'.

   El sector privado se ha convertido en uno de los colectivos más activos de las últimas semanas a la hora de posicionarse en el debate. El bando Better Together (Mejor Juntos) había expresado su frustración por la relativa neutralidad que había mostrado ante la votación, pero el auge del 'sí' ha llevado a un importante número de empresarios de todos los sectores a reaccionar, mayoritariamente, para apelar a votar 'no'.

   Un notable conjunto de entidades financieras, empezando por RBS, asentada en Escocia desde el siglo XVIII, anunció su intención de abandonar el país en caso de confirmarse la secesión y gigantes del petróleo como BP o Shell, de los que Edimburgo depende para maximizar la explotación en el Mar del Norte, han asegurado que reducirán sus inversiones en Escocia si ésta se independiza.

   De ahí el interés de Alex Salmond de atraer un importante número de negocios a su terreno, puesto que las encuestas revelan que una de las preocupaciones fundamentales de los más de cuatro millones de personas llamadas a votar este jueves es la economía.

   Los indecisos, en torno a medio millón, tienen la llave del futuro de Escocia, por lo que el ministro principal está obligado a demostrar que la prosperidad que ha prometido para un nuevo Estado es compartida por el músculo empresarial.

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