Cesan a la influyente diputada del HDP Leila Zana por faltar a un gran número de sesiones

La diputada del prokurdo HDP Leila Zan en el Parlamento.
REUTERS / UMIT BEKTAS
Publicado 12/01/2018 7:00:16CET

MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

La influyente diputada del prokurdo Partido Democrático del Pueblo (HDP) Leila Zana ha sido cesada este jueves de su cargo en el Parlamento turco por faltar a numerosas sesiones, una decisión que ha sido condenada por la formación.

La cámara resolvió cesarla tras una votación, que ha tenido lugar este jueves en la cámara, dada su ausencia en 212 sesiones a lo largo de un periodo parlamentario de siete meses, según ha informado la cadena de televisión kurda Rudaw.

"Leila Zana es la voz de la paz y la voluntad del pueblo. Es nuestra diputada", ha aseverado el partido a través de Twitter. La decisión ha tenido lugar después de que las comisiones Constitucional y Judicial realizaran una serie de informes sobre Zana y solicitaran su retirada como diputada.

El documento señala que ésta faltó a 212 sesiones en días consecutivos entre el 1 de octubre de 2016 y el 30 de abril de 2017. De los 324 que se encontraban presentes durante la votación, 302 apoyaron la propuesta y 22 se opusieron, según datos de la cadena Turkish NTV.

Antes de la votación, el HDP destacó que la diputada había pasado a formar parte del Parlamento siguiendo la voluntad del pueblo, por lo que sólo el "pueblo podría quitarle su puesto".

La miembro del HDP pasó diez años en prisión por leer en 1991 parte de su jura del cargo en el Parlamento en kurdo. Finalmente fue liberada en 2004 y fue elegida parlamentaria en 2011.

En febrero de 2017, la diputada fue detenida durante varias horas en la provincia de Diyarbakir, en el sureste del país, en el marco de una investigación en la que se presentaron cargos contra ella por "pertenencia a una organización terrorista".

Dicha detención tuvo lugar después de que Zana, que posteriormente fue liberada bajo fianza, se negara a testificar en relación con el caso.

El HDP ha negado en reiteradas ocasiones cualquier vínculo con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), al que Ankara considera organización terrorista, y ha destacado la necesidad de reanudar las conversaciones de paz entre el Gobierno y los milicianos. Durante los últimos meses, cientos de políticos kurdos han sido detenidos, entre ellos decenas de alcaldes del sureste del país.