La Moneda envía a Brasil a jurista especializado para acelerar expulsión de pederasta chileno

Actualizado 26/06/2007 9:14:27 CET

SANTIAGO, 26 Jun. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

El Gobierno de Chile confirmó hoy que enviará a un jurista especializado a Brasil para acelerar la expulsión desde ese país del pederasta chileno Rafael Maureira Trujillo, capturado en Florianópolis mientras se encontraba prófugo de una condena de 20 años por violaciones y abusos sexuales contra menores.

Maureira, conocido por su alias de 'Zakarach', con el que lideraba una red pedófila que operaba por internet y quien cometió muchos de sus delitos mientras era chófer de un autobús de estudiantes, huyó de Chile hace tres meses, tras recibir el beneficio de la libertad bajo fianza por parte de una jueza.

Luego de ser capturado por la policía chilena el pasado jueves, todo parecía indicar que 'Zakarach', quien antes pasó por Bolivia y fue ayudado por narcotraficantes para ocultar su identidad y viajar a Brasil, sería expulsado por la justicia de ese país.

No obstante, ayer lunes, la jueza brasileña Ana María Krammer, quien debe resolver la expulsión del pederasta, pidió una nueva opinión a la Procuraduría General, el Ministerio Público, el que temprano se había pronunciado a favor de iniciar un juicio de extradición contra el chileno, lo que demoraría su llegada a Chile, ya que el proceso podría prolongarse hasta por un año.

Trascendió que la jueza Krammer podría enviar hoy o mañana miércoles los antecedentes al Tribunal Supremo Federal de Brasil, el que deberá pronunciarse acerca de la posible deportación, expulsión, extradición u otra figura legal.

En Santiago, el ministro de Asuntos Exteriores, Alejandro Foxley, reconoció que la decisión de la jueza ha demorado el retorno del pederasta y confirmó que La Moneda enviará a Florianópolis al abogado Jorge Claissac, jefe de la División Jurídica del Ministerio del Interior y experto en temas de extranjería, para intentar acelerar la tramitación. El jurista será apoyado en sus gestiones por el embajador chileno en Brasil, Alvaro Díaz Pérez.

A pesar de que la presidenta Michelle Bachelet dijo el jueves que, si es necesario, llamará a su par brasileño, Luiz Inazio "Lula" da Silva para acelerar la expulsión, dichos que reiteró este lunes, el ministro chileno de Exteriores insistió en que dicho llamado no será necesario, ya que él se comunicó con el canciller Celso Amorím, para tratar el caso.

"(Amorím) me dijo que ellos se iban a empeñar a fondo, pero como en toda democracia en que hay instituciones y poderes independientes uno no puede garantizar lo que el Poder Judicial en Brasil decida", dijo Foxley, quien aseguró que "hemos hecho todo lo que había que hacer, de eso tengan la más absoluta y completa seguridad".