El líder del partido opositor de derecha dice que 'Día del Detenido Desaparecido' es "arqueología política"

Actualizado 22/05/2007 23:23:33 CET

SANTIAGO, 22 May. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

El presidente del partido político opositor de derecha Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín, dijo que la decisión de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, de instituir el 30 de agosto como el Día Nacional del Detenido Desaparecido, en memoria de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), es "arqueología política".

En su mensaje de ayer ante el Parlamento, la mandataria anunció la conmemoración de la fecha y reiteró la posición de su gobierno de apoyar la inaplicabilidad de la Ley de Amnistía de 1978, dictada por Pinochet, y de respaldar la no prescripción de los delitos de lesa humanidad.

Este martes, Larraín, presidente del partido en el que milita el empresario Sebastián Piñera, quien perdió las elecciones presidenciales de 2006 ante Bachelet, criticó duramente el anuncio de la gobernante, y dijo a Radio Cooperativa que, a su juicio, esta decisión "es una pleitesía más al origen ideológico de la presidenta Bachelet, volver al tema de la arqueología política y de la nostalgia que marca tanto al gobierno de Bachelet. No, francamente no lo entiendo".

"Hay que dejar que el tiempo funcione. Si todos los países se dedicaran a lamerse las heridas de 25, 30 y 40 años antes, por lo pronto la Unión Europea no habría nacido", comentó el dirigente político de la derecha opositora.

Larraín dijo que los criminales de la Alemania Nazi de la Segunda Guerra Mundial son perseguidos hasta hoy "porque murieron entre 5 y 6 millones de judíos a manos de un montón de carniceros declarados, pero esa es una responsabilidad individual clarísima".

No obstante, para el dirigente, "el proceso político chileno tuvo muchas caras, hubo muchos responsables de lado y lado así es que cargarle la mano a un equipo en el asunto a mi me parece que no es justo".

El político opositor aseguró que en Chile no hubo "carnicería" y que "fue un episodio político de lento desarrollo, donde hubo espontáneos de lado y lado, hubo terroristas, hubo gente que reprimió el terrorismo de mala forma con abuso de los derechos humanos, pero no hubo un diseño sistemático de base racial para eliminar a un pueblo".

"El que tomaba las armas por ahí por los años 73-75 sabía lo que hacía, y, en fin, había también un orden jurídico, mediano, pero había", dijo el presidente de Renovación Nacional.

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