Un activista ciego preso recibe una paliza en la cárcel por parte de otros reclusos

Actualizado 22/06/2007 19:52:02 CET

BEIJING, 22 Jun. (EP/AP) -

Un activista ciego chino que está preso tras documentar casos de abortos forzados recibió una paliza por parte de otros reclusos, que además le afeitaron la cabeza, informó hoy su esposa, Yuan Weijing.

El detenido golpeado, Chen Guangcheng, inició una huelga de hambre en protesta por el ataque que lo dejó con heridas en las piernas y torso, según Yuan.

La cabeza afeitada es característica de los presos chinos pero, en señal de su inocencia, Chen se había negado a llevarla así. "Desde que entró a la cárcel nunca ha reconocido que sea un criminal. Dijo, 'soy un ciudadano chino. Estoy aquí, pero no soy un criminal'", explicó su esposa. "Dijo, me pueden cortar el pelo, pueden cortármelo al rape, pero no me pueden afeitar la cabeza", añadió.

Chen fue sentenciado en agosto de 2006 con cargos por instigar un ataque a las oficinas gubernamentales de la ciudad de Dongshigu, en el este de la provincia china de Shandong. También fue acusado de organizar a un grupo de personas para interrumpir el tráfico, presuntamente retrasando a cientos de vehículos por tres horas, incluyendo una ambulancia que llevaba a una mujer embarazada al hospital.

Activistas pro Derechos Humanos dicen que este es un ejemplo de las represalias oficiales y el encarcelamiento injusto a disidentes basado en cargos ridículos. Los que apoyan a Chen sostienen que es inocente y que la Policía inventó los cargos después de que éste documentara casos de abortos forzados en fases tardías del embarazo y esterilizaciones, producto de las normas de control de natalidad del Gobierno.

Chen, que quedó ciego por una fiebre en su infancia, le dijo a su esposa el martes, cuando le visitó en la prisión Linyi, que había sido golpeado tres día antes por seis o siete reclusos, quienes después lo inmovilizaron en el suelo y le afeitaron la cabeza.

'PUNTOS EXTRA' DEL PCCh

Yuan dijo que teme por la seguridad de su marido, ya que, mientras los hombres golpeaban a su esposo, le dijeron que el Partido Comunista Chino (PCCh) les daría puntos extra -para la liberación temprana- por darle la paliza.

Amnistía Internacional dijo que creen que la vida de Chen está en peligro y que la paliza fue ordenada por los guardias de la prisión, como castigo por solicitar la apelación. Necesita la ayuda de su esposa o de su abogado para escribir la apelación, pero hasta ahora no ha podido presentarla porque sólo se le permite una visita mensual de 30 minutos, según AI.

Chen rechazó agua y comida por lo menos por 76 horas tras el ataque, pero fuentes de la prisión aseguraron a Yuan que ayer había comenzado a comer de nuevo y que le realizaron un examen médico, que demostró que está bien de salud.

"Dijeron que lo que había sucedido no era que otros le hubieran dado una paliza a Chen, sino que Chen había golpeado a otros. Cuando escuché eso, ya no aguanté más", dijo Yuan, que agregó que "todos vimos sus heridas, ¿de dónde vinieron? ¿Se pegó él mismo?".

Los funcionarios de la prisión dijeron a Yuan que no tenían ninguna explicación. Un hombre que contestó el teléfono en la cárcel Linyi aseguró no saber nada del caso y las llamadas realizadas a los encargados no han tenido respuesta.

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