China se enfrentará a uno de los veranos con mayores desastres naturales debido al cambio climático

Actualizado 10/05/2007 15:44:09 CET

BEIJING, 10 May. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit) -

China se ha convertido en uno de los mayores afectados por el cambio climático, y este verano será el que mayor número de tifones, inundaciones y sequías acumule en la última década, según han alertado las propias autoridades.

Según declaraciones del director del centro meteorológico nacional del país, Zheng Guoguan, recogidas hoy por el oficial 'China Daily', "la situación es urgente". "Las temperaturas en la mayoría de las regiones serán más altas este año que en los años anteriores, y se espera que lleguen más tifones que el año pasado", cuando el país ya se mantuvo la mayor parte del verano en alerta ante lo que se pronosticó como el verano más duro en décadas, añadió.

A los tifones del año pasado habrá que sumar, recalcó Zheng, el riesgo de inundaciones como consecuencia de las fuertes precipitaciones a lo largo del río Yangtsé (la última gran tragedia en esta zona tuvo lugar en 1998, cuando fallecieron al menos 3.000 personas y millones perdieron sus hogares) así como en el centro de la región de Mongolia Interior (norte), por donde pasa el río Amarillo, también conocido como el "lamento de China" por los centenares de miles de muertes que ha provocado a lo largo de historia del país.

El cambio climático, afirmó Zheng sin vacilar, es el principal causante del incremento de las catástrofes naturales.

De acuerdo con Xu Xiaofeng, subdirector del mismo centro meteorológico, el impredecible cambio del tiempo ya ha ocasionado importantes pérdidas en el país, especialmente en el centro del país, donde la repentina caída de las temperaturas provocó la pérdida de numerosas cosechas.

El diario indica también que la Administración Meteorológica de China ha enviado equipos especiales para garantizar el funcionamiento de radares, satélites y otros dispositivos de alerta, y en provincias como Jiangxi (situada en el tramo medio del Yangtsé), se han enviado inspectores a casi cada aldea para realizar registros sobre cualquier cambio.

A partir de junio, el satélite meteorológico nacional FY-2 enviará imágenes cada 15 minutos para registrar cualquier cambio, en vez de cada 30 como hasta ahora. Además, la presa de las Tres Gargantas (también situada en el curso del Yangtsé) ha sido desaguada hasta los 147 metros para reducir el riesgo de inundaciones.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies