Detenidos dos responsables de inspección laboral por su presunta implicación en la esclavización de niños

Actualizado 22/06/2007 11:58:07 CET

BEIJING, 22 Jun. (EP/AP) -

Las autoridades chinas han detenido a dos responsables de inspección laboral de la provincia de Shanxi por su presunta implicación en la esclavización de menores de edad en fábricas de ladrillos. Las detenciones coinciden con ciertas informaciones según las cuales algunos propietarios de hornos han ocultado a los trabajadores infantiles y están exigiendo el pago de rescates por su liberación.

El jefe del equipo de inspección laboral en el distrito de Yongji, provincia de Shanxi, ha sido acusado de incumplimiento del deber, mientras que uno de sus subalternos ha sido acusado de abuso de poder, según informó hoy la agencia oficial de noticias china Xinhua.

Los dos detenidos, según la agencia, están acusados de implicación en el secuestro de un trabajador menor de edad que había sido liberado de un horno de ladrillos y trasladado a su casa. Los dos funcionarios le enviaron a otra fábrica en la que volvió a ser utilizado como esclavo.

El nombre de la víctima no ha sido hecho público, pero Associated Press se puso en contacto con un padre en la provincia de Henan que aseguró que su desaparecido hijo, de 17 años, ha vivido una situación similar.

Desde que estalló el escándalo el pasado mes de mayo --que ha obligado al gobernador de Shanxi, Yu Youjun, a admitir sus errores y al primer ministro Wen Jiabao, a reclamar el pasado miércoles que se determinasen los hechos y se castigase a los responsables-- han sido inspeccionados más de 8.000 hornos y pequeñas minas de carbón en las provincias de Shanxi y Henan, con la consiguiente liberación de 591 trabajadores, incluidos 51 niños.

Cerca de 160 dirigentes de hornos de ladrillos han sido detenidos en las dos provincias y al menos un dirigente local del Partido Comunista ha sido expulsado de la formación tras comprobarse que su hijo dirigía una fábrica en la que trabajaban 31 esclavos en condiciones extraordinariamente crueles.

Los trabajadores, incluidos niños pequeños, habían sido secuestrados o atraídos con falsas promesas de trabajos bien pagados y posteriormente vendidos a propietarios de hornos de ladrillos por 500 yuans (49 euros) cada uno. En las fábricas fueron golpeados, privados de alimentos y forzados a trabajar hasta 20 horas al día sin recibir paga alguna. Muchos de ellos presentaban serias heridas a causa de los malos tratos.

Los padres de los niños han promovido investigaciones en Shanxi para buscar a sus hijos. Un grupo que representa a 400 padres ha denunciado en una carta abierta difundida por Internet que hasta mil niños han sido secuestrados y ha acusado a las autoridades de ignorar e incluso de obstruir las búsquedas de los menores desaparecidos.

Varias informaciones publicadas hoy indican que algunos padres han sido contactados por los secuestradores para reclamarles el pago de un rescate. Según el oficial 'Diario de China', una familia de apellido Yuan ha denunciado que el propietario de un horno le ha reclamado 35.000 yuans (3.400 euros) de rescate por la liberación de su hijo. Asimismo, se ha informado de que algunos propietarios de fábricas han trasladado a sus esclavos a lugares remotos para ocultarlos.

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