El Gobierno chino emprende medidas de contención contra el entretenimiento "vulgar"

 

El Gobierno chino emprende medidas de contención contra el entretenimiento "vulgar"

Actualizado 05/01/2008 18:31:00 CET

BEIJING, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

China está tomando medidas drásticas contra el entretenimiento "vulgar", y ha pedido a los productores de vídeo y audio que revisen su inventario en busca de material arriesgado, so pena de multas y otras sanciones para aquellos que no los eliminen.

La orden llega sólo unos días después de que Pekín impusiera restricciones en las páginas web que permiten a los usuarios subir audio o vídeo, y aplicara un sanción de dos años sin grabar en China para el equipo de la película 'Lost in Beijing'.

La regulaciones y sanciones sugieren que Pekín está ansiosa por controlar la escena cultural antes de los Juegos Olímpicos que acogerá en agosto, y que se verán en gran parte como una puesta de largo para esta potencia política y económica.

Los productores de contenido audiovisual tienen en torno a tres semanas para revisar su inventario en busca de artículos "vulgares" y dar parte a las autoridades, según dijo en un comunicado colgado en la página web del Gobierno central la Administración General de Prensa y Publicaciones.

"Algunos productos de audio y vídeo, en nombre de la "salud sexual" y "educación sexual", pero sin ningún contenido científico, utilizan imágenes gráficas o texto que contienen palabras incitantes para atrapar a los clientes", señalaba el texto.

Pero funcionarios y artistas no siempre están de acuerdo sobre dónde debería dibujarse la línea entre pornografía y arte, una diferencia de opiniones que estalló cuando una versión no autorizada de la película "Lost in Beijing" se proyectó en el Festival de Cine de Berlín.

Además de escenas de sexo explícito, la película muestra tanto a los ganadores como a los perdedores de la creciente economía china, conforme aumenta la brecha de riqueza en el país. Los censores pidieron al director Li Yu que cortara 15 minutos de metraje, que incluían una violación y conflictos de clase.

El Gobierno también ha citado preocupaciones sobre la moral pública entre los motivos por los que introducir nuevos controles en las páginas web que permiten a los usuarios compartir vídeos, pero parece que Pekín está igual de preocupado por los archivos colgados por activistas y ciudadanos descontentos sobre cualquier cosa, desde grabaciones de protestas a un diario en vídeo de la vida bajo arresto domiciliario.

Se espera que las empresas de más éxito vigilen sus propias páginas para mantenerlas libres de contenido social o sexual inapropiado. Las nuevas normas, que entran en vigor a finales de mes, han sido condenadas como un "acto de censura sin precedentes" por Reporteros Sin Fronteras.

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