China pospone la liberación de la viuda del Nobel de la Paz Liu Xiaobo

Foto de un cártel con una imagen de Liu Xia.
REUTERS / BOBBY YIP
Publicado 11/04/2018 11:12:43CET

PEKÍN, 11 Abr. (Reuters/EP) -

Las autoridades de China han pospuesto en repetidas ocasiones las conversaciones con diversos gobiernos occidentales sobre la posibilidad de que permitan abandonar el país a Liu Xia, la viuda del premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo.

Liu Xia, poeta y artista, ha estado bajo arresto domiciliario desde que su marido obtuvo el galardón en 2010. Liu Xiaobo murió en julio de 2017 estando bajo custodia de las autoridades chinas. El Gobierno rechazó concederle permiso para que fuese trasladado al extranjero para recibir tratamiento para el cáncer de hígado que padecía.

Desde la muerte del disidente, las autoridades chinas han continuado vigilando a Liu Xia. Xia no tiene autorización para viajar o hablar libremente con sus amigos o familiares, excepto por ciertas llamadas y visitas concertadas poco frecuentes, según sus allegados y diplomáticos occidentales que trabajan en Pekín.

Son ellos precisamente los que temen que las autoridades chinas no hayan hecho ningún progreso en el estudio del caso de la mujer del disidente. El Gobierno había argumentado que los retrasos en las conversaciones se debían a la celebración de la reunión anual del Parlamento, ya finalizada.

"El caso se ha gestionado de manera discreta con la esperanza de que se le permitiese salir del país pronto", ha declarado un diplomático occidental que participa en dichas conversaciones. "Tenemos serias dudas de que Xia vaya a ser liberada a corto plazo", ha añadido.

EL DESEO DE SALIR DE CHINA

Liu Xia ha dicho en numerosas ocasiones a diplomáticos y a amigos que quiere marcharse de China. Varios amigos de la pareja han declarado que Liu Xiaobo insistió en recibir tratamiento para su cáncer fuera del país para conseguir que su esposa tuviese la oportunidad de irse.

En el pasado, el Gobierno han permitido a varios disidentes salir del país y establecerse en algún país occidental. Sin embargo, desde que el presidente actual, Xi Jinping, subió al poder, la actitud de las autoridades ha cambiado: Xi ha dirigido una campaña radical para luchar contra la disidencia, en la que se han detenido a cientos de defensores de los Derechos Humanos y abogados y arrestado a decenas.

China ha subrayado que la artista, en calidad de ciudadana común, es libre de hacer lo que quiera y que los detalles de su caso son un asunto interno de China. Varios amigos de Liu Xia han manifestado que el Gobierno ha prolongado el proceso por temor a lo que la esposa del premio Nobel pueda decir una vez se encuentre en libertad y por su insistencia de que su hermano, Liu Hui, también pueda salir del país.

Hui fue sentenciado a 11 años de cárcel por fraude en 2013. Actualmente, está bajo arresto domiciliario, donde es vigilado estrechamente por las autoridades, según sus amigos y su familia.

"A las autoridades chinas les preocupa sobre todo que, tras irse, Liu Xia relate a la comunidad internacional su lucha y la de Xiaobo", ha denunciado el escritor Ye Du. "El Ejecutivo ha localizado su punto débil, la dependencia existente entre ella y Liu Hui, así que puede que le permitan marcharse, pero solo si Liu Hui permanece en el país en calidad de rehén", ha añadido el amigo de la pareja.

Liu Xia continuó escribiendo y pintando tras la encarcelación de Liu Xiaobo, pero ha confesado a sus allegados que padece depresión y ha desarrollado dependencia del alcohol, el tabaco y la medicación.

Las sucesivas prolongaciones del proceso de la artista reflejan, a su vez, la incapacidad de los gobiernos extranjeros y de las organizaciones internacionales para unirse y "aumentar el coste" al que tiene que enfrentarse el Ejecutivo chino por no permitir a Xia marcharse del país, según la responsable de China de Human Rights Watch (HRW), Sophie Richardson.

"Desde el punto de vista de Pekín, liberarla solo supone desventajas", ha explicado Richardson. "No es un tema diplomático complicado, simplemente consiste en hacer que a Beijing le salga más caso mantenerla encerrada que liberarla", ha añadido la responsable de HRW.