Cientos de personas se concentran en Kinshasa ante el final del mandato de Kabila

Manifestante contra Kabila en Kinshasa
REUTERS/THOMAS MUKOYA
Actualizado 19/12/2016 12:38:11 CET

KINSHASA, 19 Dic. (Reuters/EP) -

Cientos de personas se han concentrado en la capital de República Democrática del Congo (RDC), Kinshasa, desafiando una prohibición de manifestarse contra los planes del presidentes del país, Joseph Kabila, de seguir en el cargo pese a que su mandato expira este lunes.

Las fuerzas de seguridad mantienen bloqueado el acceso a la Universidad de Kinshasa, frente a grupos que enarbolan tarjetas rojas para reclamar a Kabila que deje el cargo cuando expire a medianoche. En otras partes del país las tiendas han cerrado y las calles permanecen prácticamente desiertas.

Milicianos han atacado una prisión en Butembo, en el este, en un intento por liberar a prisioneros, desencadenando enfrentamientos en los que han muerto al menos seis personas, según una fuente de seguridad. "Quieren vengarse del día", ha señalado el activista Fabrice Kakubuzi a Reuters.

Activistas opositores han acusado a Kabila de intentar aferrarse al poder al permitir que su mandato expire sin que se hayan celebrado elecciones para elegir a su sucesor.

"El mandato de Kabila termina a las 11:59 (...) Mañana (martes) será el caos", afirma Hugue Ilunga, un estudiante de mecánica de 21 años, mientras decenas de soldados se despliegan en la capital, un bastión opositor de 12 millones de habitantes.

El Gobierno y los responsables electorales han atribuido a problemas logísticos y financieros el retraso de la votación, actualmente prevista para abril de 2018. Algunos líderes opositores han accedido a que Kabila siga en el cargo hasta esa fecha y el Tribunal Constitucional también ha dictaminado que el presidente, que sucedió a su padre Laurent Desirée Kabila tras su asesinato en 2001, puede seguir.

Pero el principal bloque opositor rechaza el acuerdo que considera una treta, si bien ha dicho que no llamará a manifestarse. Las conversaciones bajo la mediación de la Iglesia católica no han conseguido llegar a ningún compromiso.

REDES SOCIALES BLOQUEADAS

El Gobierno ha bloqueado buena parte de las redes sociales y ha ilegalizado las protestas en Kinshasa, haciendo temer más violencia en un país que ha sido escenario de guerra e inestabilidad desde hace más de dos décadas tras la caída de Mobutu Sese Seko. RDC no ha sido un traspaso pacífico de poder desde su independencia en 1960.

Los diplomáticos temen una escalada de la violencia que desencadene un conflicto como el que vivió el país entre 1996 y 2003 en el que murieron millones de personas, atrajo a los ejércitos de los vecinos y provocó enfrentamientos entre grupos armados por la riqueza mineral y el uso de la violación masiva como arma estratégica.

Los jóvenes activistas han dicho que se han inspirado de Burkina Faso, donde Blaise Compaoré fue depuesto en 2014 por protestas populares cuando intentaba prolongar su mandato de 27 años.

Al igual que en Burkina, las protestas en RDC vienen motivadas en parte por la desesperación económica. El país cuenta con los mayores yacimientos de cobre y metales de África usados para aparatos tecnológicos, como el cobalto y el coltán, pero la caída de los precios ha provocado la reducción del presupuesto y una caída del 30 por ciento del franco congoleño.

El país, de 70 millones de habitantes y 200 grupos étnicos, está mucho más fragmentado que Burkina y las protestas anteriores han tenido poco éxito.