La ciudad senegalesa de San Luis lucha por reasentar a sus habitantes antes de que el mar devore sus hogares

Casas arrasadas por el mar en San Luis (Senegal9
THOMSON REUTERS FOUNDATION/NELLIE PEYTON
  
Actualizado 07/04/2018 11:32:52 CET

Tienen que mudarse 10.000 personas, aunque el problema podría afectar a millones en unas décadas

SAN LUIS (SENEGAL), 7 Abr. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

Los hijos de Fatou Ndiaye la despertaron en mitad de la noche cuando las olas comenzaron a golpear su vivienda en la ciudad costera de San Luis, en el norte de Senegal.

La familia estaba habituada a dormirse con el sonido cercano del mar, pero esa vez, cuando Ndiaye extendió la mano, sintió como las olas se habían trasladado a su habitación. La madre lo tuvo claro: huyó con sus hijos. Dos semanas más tarde, Ndiaye ha contado su historia a la Thomson Reuters Foundation al lado de la pila de escombros donde solía estar su hogar.

El desastre no sorprendió a nadie en el barrio. Desde 2016, se producen dos o tres crecidas al año que se llevan por delante una hilera de viviendas. La ciudad, situada entre el río Senegal y el océano Atlántico, es bastante vulnerable al aumento del nivel del mar, así como a la inmigración hacia áreas urbanas.

Dado que las inundaciones se han convertido en un problema recurrente, el Gobierno y el Banco Mundial están trabajando para reasentar a las 10.000 personas que viven en la zona de riesgo.

Este esfuerzo pone de manifiesto el reto al que se tendrán que enfrentar otros países cuando sus costas se inunden debido a los efectos del cambio climático y de la erosión costera, provocada por procesos naturales, así como por factores humanos como la mala planificación al construir infraestructuras o la extracción de arena.

Las autoridades "han llevado a gente a Khar Yalla, pero ese tampoco es un buen sitio" para vivir, ha explicado Ndiaye, refiriéndose a una zona de reasentamiento temporal situada en el interior del país, a unos seis kilómetros de San Luis.

Actualmente, Khar Yalla da cobijo a alrededor de 1.000 personas. La mayoría viven en tiendas de campaña y carecen de electricidad o agua corriente. Ante este panorama, Ndiaye ha preferido quedarse en la casa de unos vecinos, aunque esta pueda ser la siguiente en ser inundada.

Otros residentes han admitido que tienen miedo y que están dispuestos a irse de la ciudad, pero que nadie les ha proporcionado ninguna ayuda. "Durante dos años, el nivel del agua no ha dejado de subir y no ha dado ninguna muestra de que vaya a descender", ha declarado Soda Mbengue.

"El Gobierno nos dijo que vendrían a ayudarnos y nos proporcionarían nuevas viviendas, pero hasta ahora no hemos visto nada", ha insistido la joven, que está embarazada de ocho meses.

LOS VIAJES DE LOS PESCADORES

Los turistas todavía se pasean por las galerías de arte en el centro de San Luis, la antigua capital francesa de África Occidental colonial, pero es en los barrios más pobres de esta ciudad senegalesa donde el océano se traga los edificios. Una escuela y una mezquita ya han desaparecido entre las olas.

Hace dos años, Khalifa Faye perdió su casa. El joven de 21 fue uno de los primeros en hacerlo. Después de vivir durante unos meses en una tienda de campaña, él y su familia recibieron de las autoridades una pequeña casa en Khar Yalla.

"Al principio, lo pasamos mal ya que no conocíamos la zona", ha explicado Faye. El joven ha añadido que, ahora, se considera feliz, aunque desearía que tuvieran cañerías. Sin embargo, otros residentes, especialmente aquellos que acaban de mudarse, no están tan contentos. "No se vive bien aquí", ha declarado Tauty Fall, que vive en una pequeña tienda con su esposo, sus cinco hijos y otra familia.

Con la excepción de una carretera que pasa a su lado, la zona de reasentamiento temporal está en mitad de la nada. Las mujeres critican el gasto al que se tienen que enfrentar ahora la mayoría de sus esposos, que se dedican a la pesca, para llegar a sus lugares de trabajo.

Para desplazarse hasta la costa, los hombres tienen que coger un autobús por 150 francos de CFA (0,20 euros), pero cuando viajan fuera del horario laboral habitual, los hombres se ven obligados a coger taxis con tarifas extremadamente caras.

El vicealcalde, Balla Gueye, ha informado de que la gente que vive en Khar Yalla lo hace en "condiciones precarias y difíciles" y ha añadido que la ciudad está trabajando para proporcionar a estos ciudadanos mejores viviendas temporales antes de que se pongan en marcha los planes de reasentamiento permanente. Mientras tanto, el Ejecutivo ha pedido más tiendas.

Gueye ha admitido que 59 familias perdieron sus casas en la última tormenta en febrero y que algunas ni siquiera cuentan con tiendas a estas alturas de mes.

FINANCIACIÓN DE ÁFRICA OCCIDENTAL

El proyecto del Banco Mundial para San Luis tiene como objetivo reasentar a alrededor de 10.000 personas y tendrá un coste de 30 millones de dólares (24 millones de euros). El vicealcalde ha explicado que el conjunto de beneficiarios se compone de aquellos que viven a 20 metros de la playa en unos determinados 3,5 kilómetros de costa.

Sin embargo, la erosión amenaza a miles de kilómetros de costa desde Mauritania hasta Gabón. Alrededor de 105 millones de personas viven en las zonas costeras de África Occidental, que, según el Banco Mundial, genera alrededor del 56 por ciento del producto interior bruto de la región.

El organismo ha explicado que 10 metros de costa están siendo inundados cada año. Para luchar contra este problema, el banco ha presentado el Programa de Gestión de Zonas Costeras de África Occidental (WACA, por sus siglas en inglés). La organización espera aprobar este mes el primer tramo de financiación del proyecto, unos 220 millones de dólares (179,1 millones de euros).

El director del programa, Benoît Bosquet, ha dicho que el dinero se utilizará para construir defensas contra el avance del agua, para plantar vegetación en la costa y para dar apoyo a los residentes, pero que no será suficiente como para trasladar a todo el mundo fuera del alcance de las olas.

"La cuestión del reasentamiento es complicada", ha admitido Bosquet. "No estamos seguros de que vayamos a tener el tiempo o el dinero suficiente como para reasentar a todo el mundo", ha manifestado el director.

SAN LUIS BUSCA OPCIONES

El Gobierno de San Luis ha localizado algunas parcelas de tierra donde se podrían reasentar a las 10.000 personas en riesgo de quedarse sin hogar y a aquellas que ya se han tenido que mudar, según el director de la agencia regional de desarrollo, Ousmane Sow.

Sow ha dicho que, en el mejor escenario, las casas serán construidas y la gente podrá mudarse en los próximos dos años, pero el representante institucional cree que será complicado convencer a la gente cuya casa todavía no ha sucumbido de que necesitan mudarse. "Tendremos que convencerles", ha admitido Sow.

Una de las zonas que están siendo valoradas está en las cercanías de la ciudad, pero el representante ha admitido que el Ejecutivo quizás no llegue a un acuerdo para obtener las parcelas de tierra. Otra opción está a unos 30 kilómetros y si bien se encuentra en la costa, lo que beneficiaría a los pescadores, sufrirá de crecidas en las próximas décadas.

"Dependemos de que el Gobierno nos ayude", ha declarado Faye en Khar Yalla, afirmación con la que coinciden muchos de los que se han quedado sin casa debido a las crecidas.

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