AI denuncia homicidios, detenciones y torturas de partidarios de Gbagbo por parte las fuerzas gubernamentales

Actualizado 26/02/2013 13:11:41 CET

Una delegación de Amnistía ha recogido testimonios de abusos graves en varios centros de detención del país

MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Ejército y las milicias leales al presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, están cometiendo, "con casi total impunidad" y con "el pretexto de garantizar la seguridad", ejecuciones extrajudiciales, homicidios deliberados y arbitrarios, detenciones por motivos políticos y torturas contra los partidarios del derrocado presidente Laurent Gbagbo, según ha denunciado este martes la organización Amnistía Internacional (AI).

En un informe, AI recuerda que el actual Ejército nacional fue creado por Ouattara para integrar a las fuerzas leales al expresidente al término de los enfrentamientos armados posteriores a las elecciones de 2010 --que causaron la muerte de casi 3.000 personas--, con el propósito declarado de garantizar "la seguridad de personas y propiedades sin distinción" y de "ser un poderoso instrumento para la cohesión nacional".

"Pero la verdad que se esconde tras estas palabras es que este nuevo Ejército nacional, junto con una milicia armada de cazadores tradicionales, los dozos, está cometiendo ejecuciones extrajudiciales, homicidios deliberados y arbitrarios, detenciones por motivos políticos y torturas", ha denunciado la organización. "Bajo el pretexto de garantizar la seguridad y combatir a los autores de ataques armados, sus miembros actúan con casi total impunidad", ha añadido.

"Costa de Marfil necesita romper el ciclo de abusos e impunidad", ha declarado el investigador sobre África Occidental de Amnistía Internacional, Gaëtan Mootoo. "Ni un solo miembro del Ejército nacional ni ningún otro seguidor del presidente Alassane Outtara ha respondido de sus actos, lo que representa un fracaso absoluto del Estado de derecho y menoscaba gravemente el proceso de reconciliación iniciado en julio de 2011", ha advertido.

MISIÓN DE AI

El informe se basa en la misión efectuada entre septiembre y octubre de 2012 por una delegación de Amnistía Internacional que visitó varios centros de detención de Costa de Marfil, dos de ellos no oficiales.

La delegación escuchó testimonios de primera mano de personas detenidas, en su mayoría, por su afiliación política o pertenencia a una etnia, que permanecen recluidas durante meses sin acceso a sus familias, abogados o médicos. "Algunas familias sólo supieron dónde estaban sus familiares tras ser informadas por la delegación de Amnistía Internacional", ha explicado la organización.

Varios detenidos y antiguos detenidos, según AI, explicaron que les habían torturado con descargas eléctricas o plástico fundido para obtener confesiones sobre su presunta participación en ataques armados. Al menos dos detenidos murieron a consecuencia de la tortura.

La delegación de Amnistía Internacional pudo entrevistarse con todos los familiares y colaboradores de Laurent Gbagbo recluidos en cinco centros de detención del centro y el norte del país, algunos de los cuales "han sido objeto de tratos inhumanos y degradantes".

Un hombre declaró a Amnistía Internacional que había estado encerrado 49 días junto con 27 personas más en una celda de cuatro metros cuadrados sin servicios higiénicos. "Teníamos que hacer nuestras necesidades en bolsas. Solo recibíamos una comida al día, a las dos o tres de la tarde, y solo nos daban un litro de agua cada 48 horas", explicó.

Aparte, Amnistía Internacional ha observado "graves irregularidades" en la investigación de los casos y ha constatado que "las autoridades han hecho muy poco para garantizar la celebración de vistas con garantías y han menoscabado gravemente el derecho a la defensa".

ATAQUE A DESPLAZADOS INTERNOS

El informe también documenta el ataque y destrucción, en julio de 2012, de un campo para desplazados internos pertenecientes en su mayoría al grupo étnico gueré, al que se considera partidario de Gbagbo. En el ataque murieron al menos 14 personas, pero se cree que fueron arrojados a los pozos numerosos cadáveres.

El ataque se produjo en Nahibly (cerca de la población de Duékoué), en la región occidental del país, que ha sufrido "algunas de las violaciones más graves de Derechos Humanos", según Amnistía. Los datos en poder de AI indican que fue dirigido por los dozos, especialmente activos en el oeste, en colaboración con miembros armados de la población local y del Ejército.

"Algunas de las peores violaciones de Derechos Humanos del conflicto de 2011 se cometieron en Duékoué, y es terrible ver que, dos años después, las mismas personas vuelven a cometer las mismas violaciones y abusos contra la misma población", ha afirmado Mootoo".

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