La coalición dice que Estado Islámico mete por la fuerza a civiles en edificios que usa como posiciones militares

Ciudad Vieja de Mosul
YOUSSEF BOUDLAL / REUTERS
Publicado 31/03/2017 6:02:16CET

MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

El portavoz de la 'Operación Resolución Inherente', Joseph Scrocca, ha denunciado este jueves que el grupo yihadista Estado Islámico mete por la fuerza a civiles en edificios que usa como posiciones militares.

Scrocca ha desvelado esta táctica en unas declaraciones en las que ha anunciado la apertura formal de una investigación sobre la muerte de alrededor de 200 civiles en un bombardeo llevado a cabo el 17 de marzo por la coalición en la ciudad iraquí de Mosul.

"Ya que creemos que un bombardeo de la coalición contribuyó de alguna manera a las víctimas civiles, (el jefe de la operación, Stephen) Townsend ha ordenado que la estimación de víctimas civiles sea convertido en una investigación formal", ha dicho.

Asimismo, ha recalcado que Estado Islámico "traslada a civiles a edificios para que la coalición no los vea, intentando luego poner el cebo para que se les ataque y aprovecharse de las condenas públicas y disuadir otras acciones en el futuro".

"Lo que se ve no es el uso de civiles como 'escudos humanos'. Ahora es algo mucho más siniestro", ha resaltado, agregando que la coalición ha conseguido grabar en vídeo cómo los yihadistas forzaban a civiles a entrar en un edificio, matar a los que se resistían, y usar el mismo como posición de combate.

En este sentido, ha manifestado que, si bien la coalición sospechaba del uso de esta táctica por parte de Estado Islámico, el vídeo obtenido "da pruebas" de la misma.

"Nuestro objetivo es y siempre ha sido conseguir cero víctimas civiles, pero hay un imperativo legal y moral para proteger a nuestras fuerzas y cumplir la misión contra un enemigo maligno, lo que es igual de importante que proteger a los civiles", ha argumentado.

"Continuaremos analizando y ajustando nuestras tácticas para tener en cuenta a los civiles en el cambo de batalla cuando podamos golpear a Estado Islámico, cuando y donde podamos hacerlo de forma segura", ha indicado Scrocca.

Por último, ha recalcado que "Estado Islámico continuará causando un sufrimiento humano masivo si las fuerzas iraquíes y la coalición no se impone", añadiendo que "la coalición no abandonará su compromiso con sus aliados iraquíes debido a las tácticas inhumanas de Estado Islámico".

LA INVESTIGACIÓN

El anuncio sobre la apertura de una investigación formal sobre el bombardeo del 17 de marzo ha llegado dos días después de que el propio Townsend reconociera que "hay muchas posibilidades" de que un bombardeo de la coalición provocara el derribo del edificio en Mosul.

"Mi valoración inicial es que probablemente tuvimos un papel en esas víctimas", dijo, si bien agregó que "la munición utilizada no debió haber derribado un edificio entero".

"Hay una investigación en marcha, pero las valoraciones iniciales muestran que bombardeamos esa zona. ¿Es posible que lo hiciéramos? Sí, creo que es posible", insistió.

Asimismo, manifestó que Estado Islámico "estaba combatiendo desde esa posición en ese edificio", añadiendo que "había gente con la que no se podía contar que estuviera allí, a menos que fueran forzados a estar allí".

"Esa es mi impresión inicial. El enemigo tuvo una responsabilidad en eso, y hay muchas posibilidades de que nuestro bombardeo tuviera responsabilidad en eso", remachó.

LA OFENSIVA EN MOSUL

Estado Islámico controla Mosul desde verano de 2014 y la ha convertido en su principal bastión en Irak. Las fuerzas de seguridad lanzaron una ofensiva en octubre para intentar recuperar la ciudad.

A finales de enero, el Ejército de Irak anunció la toma de todos los barrios de Mosul ubicados al este del río Tigris, si bien los yihadistas siguen controlando la zona occidental de la ciudad.

El primer ministro de Irak, Haider al Abadi, ordenó el 19 de febrero el reinicio de la ofensiva contra los yihadistas en el oeste de la ciudad, pidiendo a sus tropas que "respeten los Derechos Humanos".

Los milicianos yihadistas están prácticamente rodeados en la parte occidental de Mosul, donde aún quedan unos 750.000 civiles tras la toma de la parte oriental de la ciudad el pasado mes de enero tras más de tres meses de combates.

Unos 400.000 civiles podrían tener que huir de sus hogares como consecuencia de los combates en el oeste de Mosul, muy afectado ya por la escasez de alimentos y combustibles, según advirtió el sábado la coordinadora humanitaria de la ONU para Irak, Lise Grande.

En el oeste de Mosul se encuentra el casco histórico con zocos centenarios, edificios oficiales y la mezquita desde la que el líder de Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi, proclamó el califato en 2014.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies