El comité de apoyo a Betancourt cree que ni las FARC ni Uribe tienen en cuenta el peligro que corre la rehén

Actualizado 09/04/2008 16:37:19 CET

PARIS, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El comité de Apoyo a Ingrid Betancourt cree que ni las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que rechazaron la misión humanitaria francesa, ni el el presidente Alvaro Uribe, que se niega a negociar con la guerrilla, tienen en cuenta "el peligro" que corre la vida de la franco-colombiana Ingrid Betancourt.

"La declaración de las FARC nos parece una locura, porque hay una situación de emergencia extrema. Las FARC no tienen en cuenta el peligro de muerte que corre Betancourt y tampoco lo tiene en cuenta el presidente Uribe, al no negociar para concretar un acuerdo humanitario", subrayó el portavoz del comité, Hervé Marro, en declaraciones a Europa Press.

A su juicio la actitud del presidente Uribe no ha sido la de quien "trata de presidir al destino de todos sus compatriotas porque ha abandonado a los secuestrados en la selva, los ha dejado pudrir". "Claro que no es el culpable, pero tiene responsabilidades y tiene que asumirlas. El Gobierno colombiano tiene el poder de negociar con las FARC y no quiere enfrentarse a esa posibilidad. No pedimos nada más que Uribe se siente con Manuel Marulanda y que encuentren un acuerdo humanitario ya", continuó Marro.

El comité lamenta el fracaso de la misión encabezada por Francia para socorrer a Betancourt y a los secuestrados enfermos pero confía en la voluntad de Francia para seguir intentando la liberación de la franco-colombiana.

"Lo importante es que hubo una impresionante voluntad por parte de Francia y que esa voluntad sigue intacta. Las cosas no van a cambiar, Francia sigue con su audacia y eso me parece importantísimo porque no podemos quedarnos con los brazos cruzados", apuntó el portavoz.

"Ante el estado de salud alarmante de Ingrid Betancourt y el resto de los secuestrados hay que sacarlos de allí cuanto antes", prosiguió Marro, convencido de que Francia, España y Suiza --los tres países facilitadores de un acuerdo-- siguen "muy comprometidos".