La empresa del banano Chiquita confiesa que financió a grupos paramilitares y guerrilleros durante años

Actualizado 19/03/2007 18:20:58 CET

WASHINGTON, 19 Mar. (EP/AP) -

La compañía del banano Chiquita Brands International confesó hoy ante un tribunal federal de Estados Unidos que durante años financió grupos paramilitares y guerrilleros colombianos para proteger sus plantaciones en el país sudamericano.

La empresa se declaró culpable de negociar con una organización terrorista, como parte de un trato con la acusación, que estableció una multa de 25 millones de dólares (18,8 millones de euros).

La confesión pone fin así a una extensa investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre las transacciones financieras de la compañía con paramilitares y los grupos guerrilleros de izquierda que el Gobierno de Washington considera organizaciones terroristas.

La acusación afirma que altos cargos de Chiquita Brands International, asentada en Cincinnati, acordaron pagar aproximadamente 1,7 millones de dólares (casi 1,3 millones de euros) entre 1997 y 2004 a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Este grupo armado ha sido el responsable de muchas de las peores masacres del conflicto civil de Colombia, así como de un alto porcentaje de las exportaciones de cocaína. Estados Unidos lo designó como organización terrorista en septiembre de 2001.

La compañía dice que realizó estos pagos a cambio de la protección de sus trabajadores en el país sudamericano. Pero los fiscales federales señalaron hoy en el tribunal que entre 2001 y 2004, cuando Chiquita hizo pagos por 825.000 dólares (620.500 euros) a las AUC, la sucursal de la empresa en Colombia obtuvo 49,4 millones de dólares (más de 37 millones de euros) de beneficio y fue la unidad que percibió más ganancias.

"Financiar una organización terrorista no puede ser tratado como un gasto empresarial", afirmó el fiscal Jeffrey Taylor. Chiquita vendió en junio del 2004 Banadex, su subsidiaria colombiana, en unos 43,5 millones de dólares (32,7 millones de euros).

Pero además de esta financiación a las AUC, añadió, la empresa también subvencionó a las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para el control de las plantaciones de banano.

Documentos judiciales mencionaron a diez empleados de la compañía --de los cuales no se reveló su identidad-- que supuestamente participaron en los acuerdos ilegales y ayudaron a ocultarlos en libros de contabilidad de la empresa. La sentencia a Chiquita Bananas está fijada para el 1 de junio.

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