El presidente Uribe descarta cambios en la cúpula militar tras la masacre de Jamundí

Actualizado 03/06/2006 11:17:44 CET

BOGOTÁ, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, ha descartado que se vayan a presentar cambios en las Fuerzas Armadas tras el caso de Jamundí, en el que diez policías y un informador fueron asesinados presuntamente a manos de militares.

Según informó Caracol Radio, el presidente aseguró que si se colabora con la justicia y no se esconden los actos delictivos, no hay porqué cobrar responsabilidad política. "Mi afán no es llamar a calificar servicios a generales de la República. Mi afán es la credibilidad de la fuerza, mi afán es la sostenibilidad de la Política de Seguridad Democrática con transparencia", explicó Uribe.

El mensaje fue enviado durante un discurso en la ceremonia de ascensos de la Policía, donde consideró que si se comenten errores, la obligación es tener la iniciativa para aclararlos y no ocultarlos o ser solidarios con el delito.

Uribe insistió a la fuerza pública en su mensaje para que no permita que se pierda la confianza de la ciudadanía, asegurando que un caso así crea preocupación pero "un delito mata la confianz", indicó la emisora local. La Fiscalía General de la Nación mantiene la tesis de que la muerte de los diez agentes de la Dirección de Policía Judicial (Dijín) y un civil fue producto de una emboscada preparada por una patrulla militar perteneciente al batallón de alta montaña 'Rodrigo Lloreda'.

Según informó el fiscal general, Mario Iguazán, la acción fue un mandato del narcotráfico, y afirmó que los militares incluso quisieron "montar coartadas" para confundir a los investigadores, dentro del desarrollo de las investigaciones para aclarar lo ocurrido.

La Fiscalía constató que mediante el uso de teléfonos móviles los militares prepararon el ataque al grupo de élite antidrogas, para lo que usaron siete granadas, tiros de fusil y un francotirador. Los diez agentes de policía fueron atacados desde siete lugares distintos. Por ello, los ocho militares detenidos el pasado jueves serán acusados de homicidio agravado.