Los combates en Afrin ponen en peligro la vida de cientos de civiles en la región, según Amnistía Internacional

Bombardeos turcos sobre Afrin
REUTERS / OSMAN ORSAL
Actualizado 01/03/2018 9:39:43 CET

MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) ha señalado que la ofensiva del Ejército turco, y en menor medida las milicias kurdas, llevan a cabo ataques indiscriminados en las regiones sirias de Afrin y Azaz, provocando la muerte de decenas de civiles.

La ONG ha entrevistado a 15 personas residentes en estas regiones o que han sido desplazadas de las mismas y que han descrito los ataques llevados a cabo por ambas partes en el marco del conflicto.

"Los combates en Afrin entre fuerzas turcas y fuerzas kurdas apoyadas por Estados Unidos ya han causado numerosas muertes de civiles y están poniendo en peligro la vida de cientos más", ha dicho la directora de Investigación de AI para Oriente Próximo, Lynn Maalouf.

"Los informes de bombardeos de pueblos y zonas residenciales de ciudades son enormemente preocupantes. El Derecho Humanitario prohíbe el uso de artillería y otras armas explosivas poco precisas en zonas civiles y todas las partes deben cesar inmediatamente estos ataques", ha recalcado.

La Media Luna Roja Kurda ha cifrado en 93 los civiles muertos --entre ellos 24 menores-- y 313 los heridos a causa de la ofensiva turca, mientras que los ataques de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) han causado la muerte de cuatro personas --entre ellas un menor--.

AI ha recordado que la violencia en la zona se intensificó tras el inicio el 20 de enero de la operación 'Rama de Olivo' por parte de las fuerzas turcas contra Afrin.

"Al principio sentimos alivio al oír y ver una declaración del Gobierno turco en televisión que decía que no iban a bombardear zonas civiles. Pero todo era mentira. Nunca he visto bombardear así, las bombas caían sobre nosotros como lluvia", ha relatado Zeina, residente en Jenderes, a siete kilómetros de la frontera

Sido, residente en Maaballi, ha indicado que cinco de los seis miembros de una familia vecina murieron el 25 de enero a causa del impacto de una bomba contra su vivienda. El ataque ha sido verificado por el Cuerpo de Verificación Digital de AI.

La ONG ha apuntado que "la mayoría de la población no estaba preparada para este ataque contra zonas residenciales y tuvo que meterse como pudo en sótanos llenos de gente sin tiempo para abastecerse de comida o agua, con la esperanza de que las bombas no les alcanzaran".

En el caso de Azaz, residentes de la región han denunciado ataques indiscriminados por parte de las YPG que afectaron a viviendas y hospitales, uno de los cuales --ejecutado el 5 de febrero-- causó la muerte a una niña.

"El bombardeo de Azaz por los kurdos empezó con la operación 'Rama de Olivo' en enero. El bombardeo es diario, y desde hace poco está dirigido contra la población civil en el centro de Azaz", han dicho.

"No atacaron ninguno de los puntos militares. El objetivo principal son los civiles. Hace ya años que no tenemos ninguna presencia militar en las zonas residenciales de Azaz", han agregado.

Por su parte, Saed, un farmacéutico que trabaja en un hospital psiquiátrico, ha acusado a las fuerzas kurdas del ataque que alcanzó el centro el 18 de enero y que mató a una persona y causó heridas a otras trece.

"El conflicto de Siria está infligiendo un sufrimiento insoportable a quienes viven allí, y las partes en conflicto sistemáticamente no adoptan las precauciones necesarias para garantizar la protección de la población civil", ha dicho Maalouf.

"Estados Unidos, Rusia y otros estados deben usar su influencia y presionar a las partes implicadas para que pongan fin a los ataques ilegítimos y garanticen que se respeta el derecho internacional humanitario", ha remachado.