Condenado a diez años de cárcel un científico chino por robar arroz genéticamente modificado en EEUU

Publicado 05/04/2018 4:28:16CET

WASHINGTON, 5 Abr. (Reuters/EP) -

Un científico chino ha sido condenado este miércoles en el estado de Kansas a más de 10 años en una cárcel federal por conspirar para robar muestras de una variedad de semillas de arroz genéticamente modificadas en un centro de investigación estadounidense, según ha informado el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El juez de la Corte de Distrito de Estados Unidos Carlos Murguia en el distrito de Kansas ha condenado a Weiqiang Zhang, de 51 años, un ciudadano chino que vive en el distrito, a 121 meses de prisión.

Zhang fue condenado en febrero de 2017 por tres cargos, incluida la conspiración para robar secretos comerciales y el transporte interestatal de propiedad robada, según ha informado el Departamento de Justicia en un comunicado.

"La sentencia de hoy demuestra las consecuencias significativas que esperan los que roban secretos comerciales de compañías estadounidenses", ha asegurado John P. Cronan, fiscal general interino del Departamento de Justicia.

Zhang, que tiene un doctorado de la Universidad Estatal de Louisiana, trabajó como criador de arroz para Ventria Bioscience Inc, con sede en Kansas, que desarrolla arroz genéticamente programado utilizado en el sector terapéutico y médico. Zhang robó cientos de semillas de arroz producidas por la empresa y las almacenó en su vivienda, según el comunicado.

China había prohibido durante mucho tiempo el cultivo comercial de granos transgénicos debido a la oposición pública a la tecnología. Sin embargo, el año pasado, analistas de mercado y expertos de la industria consideraron que ChemChina compró la compañía suiza de semillas y agroquímicos Syngenta como una señal de que el país se estaba volviendo más abierto a la producción de cultivos genéticamente modificados.

En los últimos años, los funcionarios de las fuerzas de seguridad de Estados Unidos han instado a los ejecutivos de agricultura y a los oficiales de seguridad a aumentar su vigilancia e informar actividades sospechosas relacionadas con productos agrícolas, citando una creciente amenaza económica y de seguridad nacional para el sector.