El Congreso de Filipinas inicia el debate para instaurar el sistema federal en el país

Rodrigo Duterte
REUTERS / ROMEO RANOCO
Publicado 16/01/2018 14:24:59CET

MANILA, 16 Ene. (Reuters/EP) -

La Cámara baja de Filipinas ha iniciado este martes el debate sobre las posibles enmiendas a las que podría someterse la Constitución, que tiene 30 años de antigüedad, con el objetivo de cambiar a un sistema federal, así como permitir al presidente dos mandatos en el cargo.

El cambio a un sistema federal fue uno de los pilares en la campaña electoral del presidente filipino, Rodrigo Duterte, cuyos aliados quieren una Constitución que expanda el poder de las cámaras legislativas, alargue los mandatos de los legisladores, otorgue a las provincias más autonomía fiscal, y cuente, por separado, con un primer ministro como jefe de Gobierno y un presidente electo.

Las autoridades filipinas pretenden que, tras el debate, se acuerden y redacten las enmiendas a final de este 2018 y se celebre un referéndum en mayo de 2019.

Roger Mercado, responsable de la comisión para las reformas constitucionales, ha declarado que los representantes del Congreso estaban a punto de votar y de aprobar la resolución que convocaría a ambas cámaras del Congreso a una asamblea constituyente. "No perdamos el dinero y el tiempo de la gente", ha dicho Mercado, quien ha añadido "sigamos adelante ya".

Los senadores se oponen a las enmiendas, ya que los cambios supondrían que el Senado sea menos relevante. Este lunes el Senador Panfilo Lacson instó al Senado a convocar su propia asamblea constituyente.

Las enmiendas constitucionales se han convertido en un tema controvertido en el país, donde se acusa a los altos cargos de tratar de prolongar su permanencia en el poder y de crear un sistema que permita que Duterte permanezca en el poder más allá del final de su mandato, en 2022.

Desde la oposición han alertado ante la posibilidad de que las enmiendas supongan una vuelta a la década de 1970 de Ferdinand Marcos y han asegurado que están preocupados por la admiración declarada públicamente por parte de Duterte al dictador, así por las iniciativas autoritarias del presidente.