Corea del Norte y EEUU reactivan la posibilidad de la paz en la península coreana

Anuncio cumbre Corea del Norte en Washington
REUTERS / STRINGER .
Actualizado 09/03/2018 15:45:05 CET

EEUU expresa su sorpresa ante el "dramático" giro de postura de Kim Jong Un en las últimas semanas

Los expertos piden cautela mientras Rusia propone retomar directamente las conversaciones internacionales suspendidas hace nueve años

MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, ha explicado este viernes que la decisión última de preparar la histórica reunión con entre el presidente norteamericano, Donald Trump y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, fue tomada por el propio mandatario estadounidense tras apreciar un "dramático" giro en la postura de su homólogo norcoreano a partir de los encuentros diplomáticos indirectos mantenidos durante los Juegos Olímpicos de Pyongchang, en Corea del Sur.

"Nos quedamos bastante sorprendidos por el progresismo exhibido por Kim en los últimos días", ha declarado este viernes Tillerson, en comentarios recogidos por el 'Washington Post', sobre los resultados de la visita de principios de esta semana a Corea del Norte de una delegación surcoreana presidida por el jefe de la Agencia de Seguridad Nacional de Corea del Sur, Chung Eui Yong.

Habría sido en este viaje donde terminó de quedar zanjado el anuncio del jueves en la Casa Blanca, por boca precisamente del propio Chung, sobre el histórico encuentro que podría tener lugar, como pronto, el próximo mes de mayo entre ambos líderes. Tillerson, de gira por África, ha insistido en la sorprendente calidez de las conversaciones entre las dos Coreas. "Kim no solo mostró su inclinación a conversar: se declaró deseoso de hacerlo", ha añadido el secretario de Estado.

Con todo, Tillerson ha colocado a Trump como protagonista final de la decisión de celebrar la cumbre. "Es una decisión que el presidente tomó en persona. He hablado con él a primera hora de esta mañana. El presidente llevaba tiempo diciendo que estaba abierto a conversar y que se encontraría con Kim por propia voluntad cuando las condiciones fueran propicias, y parece que esa hora ha llegado", ha dicho.

FORMA Y FONDO

Tras celebrar el anuncio, Tillerson ha pedido tranquilidad ante una cumbre de la que se desconocen fecha, lugar, estructura y contenido. "Las conversaciones van a tardar semanas en concretarse", ha avisado el secretario de Estado norteamericano.

Lo que se sabe hasta ahora es que la reunión entre Kim y Trump ocurrirá después de la cumbre bilateral prevista para abril entre el líder norcoreano y su homólogo surcoreano, Moon Jae In, en la zona desmilitarizada que sirve de frontera entre ambos países. A partir de ahí, solo hay incógnitas, desde el formato del encuentro hasta el contenido del mismo.

"En este punto es que ni siquiera estamos hablando de 'negociaciones'. Vamos a tener que pensarnos con mucho cuidado hasta la elección del lugar", ha explicado una fuente de seguridad estadounidense bajo condición de anonimato a la agencia oficial de noticias de Corea del Sur, Yonhap.

Las fuentes estadounidenses consultadas por la agencia surcoreana dan por sentado que cualquier prueba de misiles que efectúe Pyongyang antes de la reunión supondrá la anulación irreversible de las conversaciones. El propio líder norcoreano ha salido al paso de estas dudas con sus primeras declaraciones atribuidas tras el anuncio del encuentro. "Tras tomar la decisión de hoy, el presidente de Corea del Sur ya no tendrá que levantarse pronto a consecuencia de nuestros misiles", hizo saber a la delegación surcoreana.

De sus comentarios durante la reunión se extrae no solo su intención de suspender las pruebas, sino de abrir incluso una comunicación directa y permanente con Corea del Sur. "Si se atascara cualquier conversación ordinaria entre las dos Coreas, el presidente y yo podríamos resolverlas por línea directa", ha aseverado.

De hecho, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha coincidido en que estas conversaciones deberían abrir el camino a lo que describió como "un proceso diplomático con todos los pronunciamientos, de acuerdo con los principios acordados durante las reuniones del grupo de negociación internacional", en referencia la conjunto de países (Japón, Rusia, Estados Unidos, Corea del Sur y China) que intentaron, sin éxito, dialogar hasta 2009 con Corea del Norte la suspensión del programa balístico y nuclear del régimen.

"Una cumbre es una recompensa para Corea del Norte", entiende Robert Kelly, profesor de la Universidad Nacional de Pusan en Corea del Sur. "El mensaje de un encuentro así es que te mereces el prestigio de conocer al mandatario del país más poderoso del mundo y líder de la democracia, y por eso ningún otro presidente lo había hecho hasta ahora", ha explicado el profesor, en velada referencia al miserable historial de Derechos Humanos del régimen norcoreano.

Por otro lado, el experto en cuestiones norcoreanos del Carnegie-Tsinghua Center de Pekín, Zhao Tong, hace hincapié en un importante matiz: "Estados Unidos estará dialogando con una potencia nuclear reconocida. Incluso si al final no hay cumbre, Corea del Norte ha logrado su primer objetivo".

LA RESTAURACIÓN DE LA CONFIANZA MUTUA

Expertos de seguridad han avisado de que el fracaso de las últimas conversaciones podría repetirse ahora en cualquier momento y por cualquer circunstancia.

"El tema clave aquí es si este diálogo va a desembocar en negociaciones. Y aunque comiencen las negociaciones, la duda está en si ocurrirán sin problemas. Porque, si la historia sirve de guía, las conversaciones nucleares con el Norte siempre, siempre han fracasado", ha declarado el investigador del Instituto Asan para Estudios Políticos de Corea del Sur, James Kim, a Yonhap.

"El diablo podría estar en los detalles. Nadie sabe qué va a pasar cuando Estados Unidos proponga inspecciones en los silos de Corea del Norte. Imagínense que Corea del Norte no quiere. Eso generaría sospechas sobre su voluntad de progresar en la desnuclearización. Aunque a cambio propusiera congelar su desarrollo de misiles balísticos intercontinentales, dudo mucho de que las conversaciones puedan avanzar", ha añadido.

De hecho, Estados Unidos ya ha avanzado que la verificación del arsenal norcoreano será un factor esencial durante las conversaciones. "La verificación", según las fuentes estadounidenses de seguridad a Yonhap, "va de la mano con un cualquier acuerdo destinado a desnuclearizar Corea del Norte, y vamos a dejar claro desde el principio que no nos conformaremos con nada por debajo de ese objetivo".

CHINA PIDE CAUTELA Y CORAJE

Es por eso que China, gran valedor de Corea del Norte, ha pedido máxima cautela en los primeros acercamientos y audacia en los momentos clave. Un editorial de la agencia oficial de noticias Xinhua reconoce que la reunión "es un progreso notable y merece el aplauso de todos, especialmente después del ciclo vicioso de represalias" del año pasado.

"Sin embargo, si la historia sirve de guía, inmediatamente después de cada desarrollo positivo, siempre hay disturbios que ahuyentan la esperanza de un camino sin problemas hacia una solución pacífica. Washington y Pyongyang deben tomar medidas concretas para que el diálogo planificado sea una realidad y un éxito, y para ello deben estar dispuestos a adoptar compromisos audaces", ha avisado.