El CPJ dice que Egipto tiene la mayor tasa de periodistas encarcelados desde que se tienen datos

Publicado 25/06/2015 7:25:21CET

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha afirmado este jueves que Egipto tiene la mayor tasa de periodistas encarcelados desde que se tienen datos sobre el país, pese a sus compromisos públicos a favor de la protección de la libertad de expresión.

El organismo ha indicado que, a fecha 1 de junio de 2015, un total de 18 periodistas se encuentran encarcelados en el país a causa de sus actividades profesionales. El CPJ empezó a recabar datos en el país árabe en 1990.

En este sentido, ha subrayado que el Gobierno de Abdelfatá al Sisi, que accedió al poder tras imponerse sin apenas oposición en las presidenciales celebradas en 2013 meses después del derrocamiento de Mohamed Mursi, ha usado el pretexto de la seguridad nacional para reprimir los Derechos Humanos, entre ellos la libertad de prensa.

En el marco de lo que las autoridades han descrito como una guerra contra el terrorismo, el Gobierno declaró a la formación islamista Hermanos Musulmanes, vencedora de las elecciones, como un grupo terrorista, prohibiendo sus actividades.

Desde entonces, las autoridades han acusado a periodistas y presos políticos de pertenecer al grupo, y cientos de ellos han sido condenados a penas de prisión.

"La amenaza del encarcelamiento es parte de una atmósfera en la que las autoridades presionan a los medios para censurar a los medios críticos y silenciar los temas sensibles", ha dicho.

"Medios enteros, como (la cadena de televisión qatarí) Al Yazira y la agencia de noticias turca Anatolia tienen prohibido operar (en el país) o han sufrido el cierre forzoso de sus oficinas", ha recordado el CPJ.

Por otra parte, el organismo ha señalado que, debido a las restricciones sobre los medios, "regiones enteras reciben poca atención", entre ellas la península del Sinaí, donde el Ejército ha lanzado una campaña contra los grupos armados presentes en la zona de la que sólo se recibe información a través del Ejército.

"El periodismo ha acabado en el Sinaí", ha indicado un veterano periodista que ha trabajado en la región y que ha solicitado permanecer en el anonimato por motivos de seguridad, tal y como ha indicado el CPJ. "Todo lo que podemos hacer es contar la historia del Ejército. El resto es jugarse la cárcel", ha agregado.

PERIODISMO DIGITAL

El CPJ ha especificado que más de la mitad de los periodistas encarcelados trabajaban en medios digitales, alertando de que Internet, que hasta ahora era considerado un espacio libre, "es cada vez más peligroso".

Está previsto que Al Sisi promulgue próximamente una ley sobre crímenes informáticos, entre los que figuran "dañar la paz social" y "amenazar la unidad nacional", lo que podría tener implicaciones para periodistas y blogueros críticos con el Gobierno.

El proyecto ha recibido la aprobación del Ejecutivo y está a la espera de la firma del presidente, debido a que Egipto no cuenta con Parlamento desde 2012 y a que las elecciones parlamentarias han vuelto a ser aplazadas.

AGRESIONES Y ABUSOS

El CPJ ha manifestado además que los arrestos de periodistas "son a menudo violentos e implican agresiones, abusos, redadas en sus viviendas y confiscación de sus propiedades".

"Sus celdas están a menudo sucias y sobrepobladas. En cartas desde la cárcel, algunos de ellos dicen que a veces no ven la luz del día durante semanas, mientras que otros describen las torturas de prisioneros, incluyendo el uso de electroshocks", ha relatado.

Asimismo, ha explicado que los periodistas encarcelados "han permanecido frecuentemente desaparecidos durante diversos periodos de tiempo, sin que sus abogados o familiares tuvieran información sobre dónde se encontraban".

"Las vistas judiciales tienen lugar en ocasiones sin informar a los periodistas o abogados. En otras ocasiones, las autoridades penitenciarias se niegan a permitir a los periodistas presenciar la vista o la sentencia", ha añadido.

Los tribunales egipcios han sido criticados por organizaciones no gubernamentales regionales e internacionales por los juicios celebrados, que se desarrollan sin las garantías de un juicio justo.