Familiares de las víctimas de la plaza de Tiananmen exigen justicia en el 17 aniversario de la tragedia

Actualizado 03/06/2006 14:21:55 CET

Varias organizaciones denuncian la falta de libertad de expresión tras los sucesos de 1989, en los que murieron más de 2.600 personas

BEIJING, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Diecisiete años después de que los tanques del Ejército chino reprimieran brutalmente la rebelión democrática de los estudiantes en la Plaza de Tiananmen, en Beijing, familiares de aquellos que perdieron la vida continúan pidiendo justicia con motivo del aniversario de la tragedia.

"China se encuentra en un momento crítico de transformación pacífica", aseguran las Madres de Tiananmen en una carta emitida esta semana. "Debería revisarse la importancia histórica de todos los acontecimientos del país, incluida la masacre del 4 de junio ocurrida hace 17 años", añadieron.

Las protestas de la Revuelta de la Plaza de Tiananmen, también conocida como la Masacre de Tiananmen, se produjeron entre el 15 de abril y el 4 de junio de 1989. Los manifestantes, que provenían de diferentes grupos --desde intelectuales que protestaban por la corrupción y represión del Gobierno del Partido Comunista hasta trabajadores de la ciudad, agobiados por la inflación y el paro-- fueron aplastados por el Ejército Popular de Liberación.

MAS DE 2.600 MUERTOS

Tras los disturbios y las llamadas del Gobierno pidiendo la disolución de éstos, se produjo en el seno del Partido Comunista una división en los criterios sobre cómo responder a los manifestantes. Finalmente, se decidió suprimir las protestas por la fuerza, en lugar de acceder a sus reivindicaciones. El 20 de mayo, el Gobierno declaró la ley marcial y en la noche del 3 de junio, envió los tanques y la infantería del Ejército a la plaza de Tiananmen para disolver la protesta. Según Cruz Roja China, más de 2.600 personas perdieron la vida y más de 7.000 resultaron heridas.

Tras la violencia, el Gobierno emprendió un gran número de arrestos para suprimir a los instigadores del movimiento, expulsó a la prensa extranjera y controló estrictamente la cobertura de los acontecimientos en la prensa china. La violenta represión de la protesta de la plaza de Tiananmen causó la condena internacional de la actuación del Gobierno de Beijing.

Por su parte, líderes chinos defendieron lo ocurrido y han rechazado cualquier cambio en su punto de vista oficial sobre las protestas. Las autoridades han prohibido las celebraciones públicas del evento.

Las Madres de Tiananmen instaron al Gobierno en su carta a ofrecer justicia a las víctimas, incluidas disculpas y el pago de compensaciones. "Entendemos que este asunto necesita resolverse paso a paso", señaló el grupo.

Asimismo, el grupo pidió que el Gobierno ponga fin a la vigilancia y control sobre libertades públicas, especialmente sobre la libertad de expresión. En este sentido, los líderes "deberían permitir las conmemoraciones públicas y permitir a los familiares de las víctimas recoger donaciones", indicaron.

Las autoridades han prohibido a las víctimas recaudar dinero y los tribunales han rechazado actuar de acuerdo con una demanda impuesta por las Madres de Tiananmen en la que exigen responsabilidades a las autoridades por lo ocurrido. Sin embargo, el mes pasado el Gobierno chino ordenó el pago de 70.000 yuan (6.833 euros) como compensación a la madre de un niño de 15 años que murió por los golpes propinados por la Policía durante la revuelta.

SITUACIÓN ACTUAL

Por su parte, la organización de Derechos Humanos Amnistía Internacional (AI) ha denunciado que a día de hoy, las víctimas de lo ocurrido "continúan sufriendo las consecuencias ya que Tiananmen no es un asunto del pasado, sino una tragedia que afecta a sus vidas todavía hoy".

Según asegura AI, la atención prestada a las víctimas y supervivientes se ha centrado principalmente en las que murieron o fueron encarceladas. Para la organización es importante "poner de relieve la difícil situación de quienes sufren alguna discapacidad como consecuencia de aquellos sucesos".

Las discapacidades de estas personas afectan a su disfrute de toda una serie de Derechos Humanos, "incluido el derecho al trabajo, al sustento y a la salud", asegura el informe de AI. Sin embargo, el hecho de que las autoridades no hayan cambiado la postura oficial hacia lo ocurrido para que se haga justicia con las víctimas, "ha dejado a éstas sin medios por los que obtener indemnización o resarcimiento", añadió.

Por ello, AI reitera su llamamiento a las autoridades chinas para que realicen "una investigación completa, independiente e imparcial sobre los sucesos del 4 de junio de 1989 a fin de poner a los responsables a disposición judicial y de proporcionar indemnización a las víctimas o a sus familias".

Una de las víctimas de la tragedia, el activista chino Qi Zhiyong, fue disparado la noche del 4 de junio de 1989 en la parte inferior de una pierna. "Tardaron tres horas en llevarlo al hospital, y para entonces la herida se había infectado por lo que para salvarle la vida, hubo que amputarle la pierna", denuncia la organización.

"Mi unidad de trabajo fue muy amable conmigo", afirma Qi Zhiyong. "Me ofrecieron una indemnización excepcional de 100.000 yuanes, pero sólo si accedía a decir que mi discapacidad se debía a un accidente laboral", asegura. Qi no aceptó el dinero y fue acusado de traicionar al régimen comunista filtrando información a medios occidentales.

Según AI, a día de hoy y desde 1989 se ha detenido a otros activistas y periodistas a lo largo de los años por haber publicado información sobre la represión. Según informa AI, el periodista Shi Tao continúa cumpliendo la condena de 10 años de prisión que le fue impuesta por "filtrar secretos de Estado" en abril de 2005. Shi había colgado en una página web extranjera las instrucciones del Partido Comunista sobre cómo debían los periodistas tratar el 15 aniversario de los sucesos de 1989.