El presidente Hu Jintao iniciará su segundo mandato sin lograr la consolidación plena en el poder

Actualizado 22/10/2007 17:13:38 CET

El 17 Congreso del Partido Comunista permite la entrada a 'jóvenes' líderes

BEIJING, 22 Oct. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Débora Altit) -

Una nueva cúpula del Partido Comunista Chino (PCCh) más equilibrada, pero no una inversión absoluta de fuerzas. Éste parece ser el resultado de la nueva composición del máximo órgano del partido, que regirá las vidas del gigante asiático durante los próximos cinco años y que hará pasar a la Historia al actual presidente chino y máximo jefe del partido, Hu Jintao, como la figura más débil de la historia de la República Popular China.

Los nueve integrantes del nuevo Comité Permanente son, por orden jerárquico: los ya miembros del anterior Comité Permanente Hu Jintao, Wu Bangguo (presidente de la Asamblea Popular Nacional), Wen Jiabao (primer ministro), Jia Qinglin (jefe de la Conferencia Consultiva Política) y Li Changchun (jefe de Propaganda); los dos componentes de la "quinta generación" de líderes, que subirá al poder dentro de cinco años, Xi Jinping y Li Keqiang, y He Guoqiang y Zhou Yongkang, encargados hasta ahora, respectivamente, de administrar los archivos de personal del Partido y del Ministerio de Seguridad Pública.

Frente a las especulaciones que corrieron antes y durante la celebración del 17 Congreso del PCCh, celebrado durante toda la semana pasada, el número de miembros del Comité Permanente, que puede ser elástico (aunque siempre se mantiene impar) no ha sido reducido, lo cual ha permitido la entrada de los "jóvenes" líderes Xi Jinping (de 54 años, jefe del Partido en Shanghai) y Li Keqiang (de 53, con el mismo cargo en la provincia norteña de Liaoning).

Sin embargo, tal y como se rumoreó justo antes del inicio del cónclave chino, Hu Jintao, representante de las tendencias "populistas" o más socialdemócratas dentro del PCCh, no ha tenido la suficiente fuerza para colocar a su protegido, Li Keqiang, por delante de Xi Jinping.

Xi está considerado un hombre con una orientación política menos patente aunque, aparentemente, ha sido el apoyo de la otra gran fuerza existente en el PCCh, la "elitista" o neoliberal (representada por el anterior presidente Jiang Zemin), la que le ha asegurado el asiento en el Comité Permanente.

"Hace un mes no estaba prevista la entrada de Xi y parecía que el presidente Hu iba a consolidarse en el poder tras este Congreso. Se puede interpretar que la entrada de Xi es una manifestación de la fuerza de Jiang. Pero también puede considerarse que el hecho de que Hu no haya logrado todos sus objetivos es una muestra de que se están intentando volver a las formas de liderazgo colectivo que caracterizaron el PCCh antes del golpe de mando de Mao Zedong durante la Revolución Cultural", opina Seán Golden, director del Instituto de Estudios Internacionales e Interculturales de la Universidad Autónoma de Barcelona.

De acuerdo con Golden, presente en Beijing para participar en un ciclo sobre diálogos culturales organizado por el Instituto Cervantes, el Congreso celebrado la semana pasada por el PCCh sí ha puesto en evidencia, no obstante, que el Partido sigue padeciendo vicios en su estructura y que todavía existe la necesidad de núcleos representados por una única persona, como muestra el hecho del importante papel simbólico del ex presidente Jiang, que aparecía situado junto a Hu pese a no contar ya con un cargo político.

LUCHAS INTERNAS

En cualquier caso, todavía quedará por definir si este orden se respetará en 2012, es decir, si Xi se convertirá en el próximo líder chino y Li su segundo de a bordo, o si el actual nombramiento sólo representa una ventaja de Xi en la línea de salida en la carrera por la Presidencia, no una designación inmutable, y, en consecuencia, el segundo mandato de Hu se seguirá caracterizando por las luchas internas entre las dos fuerzas ideológicas para hacer prevalecer a sus favoritos.

El nuevo comité, por otro lado, supone la permanencia en el poder de dos antiguos protegidos de Jiang, Jia Qinglin (que mantiene su puesto como 'número 4') y Li Changchun. También se mantiene Wu Bangguo, que ha pasado en estos años de ser considerado un miembro del clan de Jiang a un aliado de Hu.

Sobre la posible salida de Jia y Li también se había teorizado en las semanas previas a este 17 Congreso del Partido. La razón, no sólo a su oposición a las políticas de Hu, sino el hecho de que ambos cuentan aparentemente en su historial ciertos "manchurrones" que podían precipitar su salida.

En el caso de Jia, su sospechosa cercanía a varios casos de corrupción en Fujian y Beijing, donde ejerció cargos, está más clara. En el de Li, desde la prensa extranjera, y citando a fuentes de Beijing, se ha hablado de algún comportamiento "políticamente incorrecto" no específico, a lo cual se suma el hecho de que una salud quizá débil (se le diagnosticó hace varios años un cáncer intestinal, del que fue tratado).

Sin embargo, la retirada, anunciada ayer, del vicepresidente Zeng Qinghong (también perteneciente a la facción elitista), hacía poco probable esta opción. Zeng, considerado el segundo hombre más fuerte, por detrás de Hu, del anterior Comité Permanente chino, se había convertido, a pesar de sus posiciones enfrentadas, en un interlocutor cómodo para Hu; su salida, pues, podría representar otro punto en contra del presidente.

MENSAJE A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

Tras los cinco integrantes que repiten mandato y los nuevos 'cachorros' del Partido se sitúan He Guoqiang y Zhou Yongkang (otro protegido de Jiang), ambos presentes en casi todas las quinielas políticas.

En el discurso de cierre de este Congreso, que, pese a las promesas de apertura a la prensa, se ha caracterizado, según denunciaban hoy varios medios, por su oscurantismo y la falta de acceso a los delegados del Partido llegados a Beijing, el presidente Hu incluyó un mensaje tranquilizador a la comunidad internacional, en línea con su posición más conciliadora hacia Taiwán, en el discurso de apertura de hace una semana. En esta ocasión, el dirigente habló de la adhesión china a una "política exterior independiente y de paz, siguiendo el camino del desarrollo pacífico".

Asimismo, Hu insistió en el que se ha convertido en nuevo lema de su legado político, el desarrollo científico, que, a juicio del profesor del Centro de Estudios de Asia y África de la Universidad de los Andes (Venezuela), Ismael Cejas Armas, es lo que permitirá al presidente "franquear los obstáculos de otras ideologías en el poder".

"Creo que podemos esperar, para este segundo mandato, que continúen las campañas de lucha contra la corrupción, que debilitan el poder del PCCh, así como nuevas campañas de motivación de ideales socialistas de antiguo cuño, como el voluntarismo o el cooperativismo, que ya vamos a verlos, sin ir más lejos, impulsados durante los próximos Juegos Olímpicos", opinó Cejas.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies