Morales advierte que no se plantea "indemnizar" a las petroleras porque no hay "expropiación"

Actualizado 11/05/2006 23:08:10 CET

Bruselas considera necesario que Bolivia discuta la nacionalización con otros países y los inversores

VIENA, 11 May. (de las enviadas especiales de EUROPA PRESS, Clara Pinar y Carolina Jiménez) -

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó hoy en relación con la nacionalización de los hidrocarburos decretada el pasado 1 de mayo que no se plantea la posibilidad de "indemnizar" a las empresas afectadas, entre las que se encuentra Repsol YPF, porque no se trata de una "expropiación" ni de sus activos ni de su tecnología.

"Hay empresas que han invertido y tienen todo el derecho a recuperar su inversión y a tener utilidades, pero no ejercerán el derecho de propiedad", afirmó Morales antes de participar en la IV Cumbre Unión Europea-América Latina y el Caribe. El mandatario boliviano aseguró que las empresas "recuperarán la inversión y tendrán ganancias de utilidades", por lo que no hay que pensar en una indemnización. "No estamos expulsando a nadie, sólo ejerciendo el derecho de propiedad sobre nuestros recursos", prosiguió el presidente boliviano.

Morales reconoció que la seguridad jurídica "es importante" pero acusó a algunas empresas "que no pagan impuestos y que incluso son contrabandistas", de ser las primeras en violar la seguridad jurídica. "¿De qué seguridad jurídica nos pueden hablar estas empresas o sus países?", se preguntó. No obstante, poco después, al ser preguntado por Repsol se mostró especialmente cauto: "No tengo ninguna información con relación a Repsol, aunque hay algunas acusaciones que hay que investigar", dijo en una evidente referencia al proceso judicial por contrabando iniciado contra Andina, la filial de Repsol en el país.

"Las empresas que respeten las normas bolivianas tendrán seguridad jurídica. El problema es que hay empresas que no respetan a los bolivianos, porque había gobiernos entreguistas", prosiguió, precisando que sus acusaciones estaban dirigidas "no sólo" a la brasileña Petrobras, sino a "todas las empresas que no pagan impuestos". El dirigente fue especialmente duro con Petrobras, a la que acusó de haber "operado ilegalmente" y con las empresas agrícolas brasileñas.

Morales hizo hincapié en que los contratos firmados hasta ahora por las petroleras "son inconstitucionales" porque no pasaron por el Parlamento, como sucederá tras el decreto de nacionalización, y arremetió además contra quienes le acusan de no haber negociado con otros países su plan de nacionalización. "No tengo por qué consultar, ni informar ni preguntar sobre políticas que tiene que adoptar un país soberano", advirtió. Después, más conciliador, dijo que en los días previos al secreto de nacionalización trató de contactar con el presidente brasileño, Luis Ignacio 'Lula' da Silva, pero sin ningún éxito, y afirmó que los asesores de 'Lula' le "bloquearon".

El presidente boliviano fue el primero en acudir a la sede de la Cumbre de Viena y en ofrecer una extensa y multitudinaria rueda de prensa, concentrada en la nacionalización de los hidrocarburos y salpicada de referencias a los "500 años de saqueo sistemático" de las riquezas bolivianas y la "esperanza" que supone que un indígena haya llegado a la presidencia de Bolivia. "Ustedes esperan ver a alguien con plumas, o pelados, pero somos seres humanos iguales que ustedes", bromeó.

La UE no ha reaccionado de momento a las palabras de Morales, pero la comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, reconoció hoy "el derecho soberano de cada Estado a decidir sobre sus propios recursos", aunque apuntó que "si hay acuerdos y contratos los cambios tienen que abordarse mediante el diálogo entre países y entre inversores".

"De momento, llamamos a Bolivia a tener un mejor y profundo diálogo sobre esta cuestión que es muy sensible", dijo Ferrero-Waldner en declaraciones a la prensa. En caso contrario, advirtió de que "podría haber falta de confianza, que puede llevar a una falta de crecimiento y esto significa falta de desarrollo".

El borrador de la declaración final de la Cumbre reconoce "el derecho soberano de los países para gestionar y regular sus recursos naturales" y asegura que la UE y América Latina continuarán "reforzando nuestra cooperación para establecer un marco comercial equilibrado y regímenes reglamentariamente más competitivos".

"Subrayamos la importancia de desarrollar e invertir en la infraestructura energética para asegurar la disponibilidad y el acceso a sistemas energéticos apropiados y asequibles. Los esfuerzos deberán mantenerse y la cooperación incrementarse para acelerar el desarrollo de tecnologías energéticas sostenibles medioambientalmente", continúa el borrador de la declaración.

AYUDA AL DESARROLLO

La comisaria también se refirió a la ayuda al desarrollo para Bolivia, pero solo a la que gestiona la Comisión Europea, después de que el presidente boliviano reprochara hoy a España no haber cumplido con su compromiso de doblar la ayuda al desarrollo a su país.

Por lo que respecta a los fondos comunitarios, Ferrero-Waldner aseguró que "queremos mantener o incluso incrementar la ayuda", algo que, no obstante, dependerá de los fondos que destine el presupuesto de la UE para 2007-2013 a América Latina.

Recordó, además, que la Comisión Europea ha propuesto crear un instrumento financiero a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para destinar fondos a esta región que pretende doblar el montante de los préstamos, que pasaría de los 2.000 millones actuales a 4.000, aunque señaló que todavía no hay acuerdo en el Consejo de Gobernadores de la institución financiera, ni en el seno de la UE.

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