Bayrou crea el Movimiento Demócrata a falta de un mes para las elecciones legislativas

Actualizado 10/05/2007 23:00:14 CET

El PS francés vive momentos turbulentos mientras Sarkozy se reúne con sus diputados y acalla las críticas por sus vacaciones

PARÍS, 10 May. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Salvador Martínez) -

Con el recuerdo cercano de la larga campaña presidencial, los partidos políticos franceses ya se preparan para la próxima cita en las urnas, que tendrá lugar los próximos 10 y 17 de junio y en los que se elegirá a los miembros del Parlamento. François Bayrou, el que fuera aspirante del partido centrista Unión por la Democracia Francesa (UDF) y tercer candidato más votado en la primera vuelta de la elección presidencial, lanzó hoy una nueva formación política, el Movimiento Demócrata (MD).

Se trata, según la describió Bayrou en su discurso en el consejo nacional de la UDF, de "una fuerza política nueva, independiente, abierta" y, al mismo tiempo, de un movimiento político "de la libertad, de la libertad de voto, de la libertad conciencia, de juicio y de compromiso".

Ante más de 2.000 personas --según las cifras de asistencia en la sala parisiense de la Mutualité de la UDF--, Bayrou planteó el ideario de su nueva formación, cuyo lema más importante es la "independencia".

La UDF ha mantenido de cara a las elecciones legislativas de una tradicional alianza con el partido gubernamental, la Unión por un Movimiento Popular (UMP). Precisamente contra esta alianza se pronunció hoy el todavía presidente de la UDF, quien como candidato de esta formación obtuvo casi 7 millones de votos (el 18,57 por ciento de los sufragios escrutados) en la primera ronda de las elecciones presidenciales.

"¡Yo no propongo que nos las dejen, propongo que las tomemos!", exclamó Bayrou en su discurso en alusión a las circunscripciones que tradicionalmente se han repartido UDF y UMP en las anteriores elecciones legislativas.

Para "tomar" esas circunscripciones, Bayrou mantuvo que el MD va a presentar candidatos a las 577 circunscripciones. "Es un riesgo", reconoció Bayrou, consciente de que podría no igualar los 1,2 millones de votos y los 830.000 votos que obtuvo el UDF en las elecciones legislativas de 2002 y que dieron derecho al partido centrista a 23 escaños.

"Si somos primeros o segundos" en la primera vuelta de las elecciones "nos mantenemos, si somos terceros nos retiramos", afirmó un Bayrou, que desestimó todo acuerdo, sobre todo, con el Partido Socialista (PS) francés, aclarando toda duda a cerca de una eventual alianza entre su nuevo partido y el principal partido de la oposición en Francia.

UN LIBRO DESATA LA POLÉMICA EN EL PS FRANCÉS

Precisamente en el PS francés, tras la derrota de Ségolène Royal en la segunda y decisiva vuelta de las elecciones presidenciales, el ambiente volvió a enrarecerse hoy.

Tras las comentarios críticos enunciados por el antiguo ministro socialista de Finanzas Dominique Strauss-Khan y el ex primer ministro socialista Laurent Fabius en los platós de televisión horas después del fracaso electoral de la aspirante socialista, el primer secretario del PS francés, François Hollande, ha impuesto la calma en el partido, al que pidió que se concentre en la campaña por las elecciones legislativas, y ha asegurado que no toleraría "los ajustes de cuentas en la formación política que dirige".

Sin embargo, apenas 48 horas después de esas declaraciones, Strauss Khan volvía a cargar esta mañana contra la dirección del PS francés y, en cierta medida contra la derrotada al afirmar en la radio francesa 'France-Inter' que "los socialistas se han alejado de la realidad de los franceses", razón por la cual Nicolas Sarkozy fue elegido presidente y no Royal.

"La victoria de Sarkozy ha sido bastante clara", dijo, porque "los franceses nos han dicho: 'ustedes no están en el mundo real, están dominados por la ideología y no responden a nuestros problemas'", explicó el también conocido en Francia por sus iniciales, DSK.

En su intervención en 'France Inter', DSK la emprendió con una de las promesas del programa presidencial de Ségolène Royal, el aumento del salario mínimo a 1.500 euros al mes. Para persuadir de lo poco conveniente de esa idea, Strauss-Khan se refirió "a esos trabajadores que piensan: 'el salario mínimo a 1.500 euros evidentemente estaría bien, pero si aumentamos los salarios el patrón va a deslocalizar la empresa'".

A estos nuevos comentarios de DSK se adhiere la publicación, mañana, de un libro sobre Ségolène Royal y François Hollande cuyo título 'Femme Fatale' --'Mujer Fatal'-- indica el tono en el que se habla de la candidata vencida por el nuevo presidente electo, Nicolas Sarkozy.

El libro, obra de dos periodistas del diario galo de línea editorial de centro-izquierda 'Le Monde', Raphaëlle Bacqué y Ariane Chemin y que constata que la mala situación que atraviesa la pareja Royal- Hollande no está exenta de implicaciones políticas perniciosas para el PS francés, ha sido recibido como "el peor de los insultos", según Julian Dray, uno de los portavoces de Royal cuando ésta era aspirante en la carrera hacia el Elíseo.

Tanto es así que Hollande y Royal han llevado la obra a los tribunales por "atentar a la intimidad de su vida privada, a su honor y a su consideración".

SARKOZY CALLA LAS CRÍTICAS

Mientras el clima enrarecido se instala en el PS francés tras la derrota de Royal, el nuevo presidente francés, Nicolas Sarkozy, reapareció hoy en público tras pasar dos días y medio de vacaciones, cuyo lujo le ha sido reprochado por la prensa y sus adversarios políticos, hasta el punto de le ha obligado a acortar un viaje de placer en un yate en pleno corazón del Mediterráneo que Sarkozy hubiese querido prolongar hasta finales de esta semana.

Tras su vuelta, ayer, en el jet privado propiedad del mismo empresario que pagó su estancia en el yate, Sarkozy protagonizó hoy con el jefe de Estado saliente, Jacques Chirac, un acto público en el que ambosa conmemoraron el fin de la esclavitud. De este modo, Sarkozy volvió al centro de las miradas en lugar de ser objeto de las críticas.

Los primeros en reunirse hoy con Sarkozy fueron los parlamentarios de la UMP, ante los que pidió esta mañana que, antes de que se lancen a por el voto de los ciudadanos en la campaña por las elecciones legislativas, "primero, piensen en hacer ganar a Francia".

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