Chirac promete reducir el paro por debajo del 8 por ciento en su último año de mandato

 

Chirac promete reducir el paro por debajo del 8 por ciento en su último año de mandato

Actualizado 14/07/2006 16:25:36 CET

El presidente elude confirmar si volverá a presentarse, pero reconoce las "cualidades de hombre de Estado" de Nicolas Sarkozy

PARIS, 14 Jul. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -

En la que podría ser su última celebración de la fiesta nacional francesa del 14 de julio, el presidente Jacques Chirac, que abandonará presumiblemente su cargo dentro de nueve meses, prefirió hoy no mencionar su futura retirada y se concentró en el programa de Gobierno. El presidente fijo el "objetivo" de que el paro, actualmente por encima del nueve por ciento, quede reducido al ocho por ciento en el próximo año.

"La situación del empleo ha mejorado notablemente en el último año, con 260.000 parados menos", subrayó el jefe de Estado, "de los cuales 100.000 en los últimos tres meses". El presidente recordó, pese a todo, la necesidad de que el crecimiento económico sea lo suficiente importante como para estimular la creación de empleo.

Chirac, de 73 años, dejará la presidencia del Estado tras haber sido su máximo mandatario durante 12 años y dos mandatos. El presidente Chirac se negó a confirmar si volverá a presentarse a un posible tercer mandato, aunque en medios políticos se da por hecha su jubilación. El jefe del Estado volvió a subrayar, como hizo recientemente, que tomará su decisión "en el primer trimestre de 2007".

"No me planteo un tiempo limitado", aclaró el presidente, quien pidió que los medios de comunicación no se fijen en la "política ficción". "No se puede perder un año sin hacer nada sólo porque hay una cita electoral después. Sólo me importan los resultados", se quejó el veterano dirigente.

Chirac tuvo palabras de elogio en varias ocasiones para el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, también presidente de la UMP y su posible sucesor como jefe de filas del centroderecha y candidato a las presidenciales de 2007. Preguntado sobre las cualidades como hombre de Estado de Sarkozy, Chirac respondió: "No veo nada que permita dudar de ellas". También aplaudió la lucha del ministro contra la delincuencia y su última ley sobre inmigración, que endurece las condiciones para conseguir la residencia.

En el capítulo de futuras reformas del Gobierno, en los meses venideros, Chirac hizo un elenco en el que incluyó la rebaja de las tasas sociales en los salarios, la creación de un servicio público de orientación para ayudar a los jóvenes a elegir su futuro profesional, la reforma por ley del diálogo social, la facilitación de las condiciones del accionariado asalariado, la reforma de la Justicia para aumentar la responsabilidad de los magistrados y los derechos de la defensa y nuevas medidas para contribuir a la paridad en la política.

El presidente se esforzó también en defender la imagen de Francia contra la corriente de opinión que opina que el país se halla sumido en una crisis histórica. "Francia es una gran nación", contrapuso Chirac, "en los planos económico, cultural, militar y diplomático". El jefe del Estado también negó que sea imposible hacer reformas económicas y recordó que, bajo su mandato, se llevaron a cabo las reformas del Ejército, de las pensiones, de la financiación de la Seguridad Social y una rebaja del 17 por ciento en el impuesto de la renta.

La jornada comenzó, como es tradicional, con el desfile de las Fuerzas Armadas en los Campos Elíseos, repletos de banderas tricolores y atestados de visitantes. Más de 3.000 soldados a pie, más de 200 a caballo, 360 vehículos, 30 helicópteros y 60 aviones integraron la parada militar.

El lema elegido para el desfile de este año fue el de la "pasión" de lo militares "al servicio de Francia". "La imagen de este compromiso total de hombres y mujeres, a menudo jóvenes, representa un formidable ejemplo de lo que aportan las ganas de servir al prójimo", aplaudió la ministra de Defensa, Michèle Alliot-Marie.

MEJORA EN LOS SONDEOS

Las últimas encuestas indican que una ligera mayoría de los franceses juzga benévolamente la jefatura del Estado de Jacques Chirac, a pesar de las críticas que su balance despierta en el mundo político y en el resto del mundo.

Un 47 por ciento estima que los 12 años de Chirac al frente del Elíseo han sido "útiles" para Francia, mientras el 43 por ciento opina lo contrario. Sus conciudadanos aplauden sobre todo su actuación en la política internacional (un 58 por ciento la aplaude), especialmente la oposición a la guerra de Irak, mientras suspenden al presidente en materia de empleo (62 por ciento cree que su labor ha sido negativa en este terreno).

Chirac ha mejorado su situación en los sondeos, principalmente por la euforia derivada de la presencia de la selección francesa en la final del Mundial de fútbol, contra Italia. El presidente apoyó públicamente en varias ocasiones al equipo, fue a ver varios partidos, los recibió a su llegada a Francia en el palacio presidencial y ha mejorado seis puntos en las encuestas de popularidad.

De hecho, Chirac volvió a declarar hoy su "admiración y respeto" por Zidane, aunque tachó el cabezazo que éste dio al central italiano Marco Materazzi de "acto inaceptable". El presidente matizó que "para que un hombre equilibrado como Zinedine Zidane actúe así, es necesario que ocurra algo antes".

Sin embargo, la intervención del 14 de julio no tiene ningún interés para dos franceses de cada tres. Máxime cuando la reciente entrevista televisada de Jacques Chirac, el 26 de junio, en la que abordó todas las cuestiones candentes de la política interna, restó interés premeditadamente a su intervención de hoy.

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