Sarkozy rechaza regularizar a niños 'sin papeles' escolarizados y anuncia la expulsión las familias

Actualizado 24/07/2006 19:54:31 CET

Sólo unas 6.000 peticiones de las 20.000 totales obtendrán un permiso de residencia "humanitario y excepcional"

PARIS, 24 Jul. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -

"Que las cosas queden claras: la vocación de quienes no tienen papeles es ser acompañados a sus países", ratificó hoy el ministro del Interior, Nicolás Sarkozy. El 'número dos' del Gobierno anunció hoy que no dará su brazo a torcer y que no habrá una regularización sistemática para las familias de inmigrantes 'sin papeles' que tengan hijos escolarizados en Francia, como le exigen la oposición de izquierdas y la mayoría de las asociaciones humanitarias.

La situación de los miles de familias que se encuentran en esta situación se ha convertido en la gran polémica polémica política nacional del verano en Francia, donde los únicos asuntos de conversación diferentes son la canícula y la guerra en Líbano. Y Sarkozy, con las elecciones presidenciales a la vista (se celebrarán la próxima primavera), ha vuelto a ocupar la escena mediática para defender la firme decisión del Gobierno de expulsar a la mayoría de estos niños y a sus familiares, salvo a una minoría que cumpla un cupo de condiciones.

Hasta 20.000 familias, de las cuales 14.000 lo han hecho ya, podrían solicitar un permiso de residencia por esta vía antes de que, el 14 de agosto, expire el plazo abierto por el Ejecutivo para tratar de resolver esta situación, según reconoció hoy Sarkozy. La posibilidad de escolarizar a un niño 'sin papeles' en el país galo obligó a expulsar a aquellos cuyas familias fuesen descubiertas por la Policía. Las protestas del centroizquierda y de las asociaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes obligaron al Gobierno a abrir un procedimiento especial para decidir 'caso por caso'.

Sarkozy, autor de la última ley que endurece la legislación sobre inmigración del país galo, explicó hoy que, según sus previsiones, sólo el 30 por ciento de los aspirantes lograrán un permiso de residencia "humanitario y excepcional". En total, unas 6.000 familias. "Tras un escrupuloso examen dosier por dosier, situación por situación, los que no hayan obtenido la autorización serán acompañados a su casa [países de origen]", manifestó el titular de Interior, en una rueda de prensa.

El probable candidato del centroderecha a las elecciones presidenciales de 2007 fustigó tanto a quienes "piden la expulsión de todo el mundo, algo extremadamente discutible desde el punto de vista moral y humano", como a quienes "reclaman la regularización de todo el mundo". Sarkozy atacó a la izquierda, a la que consideró "injusta" por "tratar de la misma manera a quien ha acometido el esfuerzo de integración y a quien no quiere hacerlo".

La opinión pública ha aplaudido el método aplicado por Sarkozy para resolver el problema. Un 62 por ciento de los ciudadanos cree que el examen "caso por caso" es la mejor manera de decidir qué familias pueden obtener la residencia, según una encuesta publicada por el diario 'Le Figaro'. El 29 por ciento de los ciudadanos desea una "regularización automática" de todos los afectados y sólo el siete por ciento se opone a cualquier medida de acogida.

AUMENTO DE LAS AYUDAS ECONÓMICAS

A día de hoy, los servicios de inmigración han aceptado 580 peticiones, por 700 rechazadas. Las autoridades exigen el cumplimiento de las seis condiciones requeridas por Interior: "residir en Francia desde hace dos años", "tener un hijo escolarizado al menos desde septiembre de 2005", "nacimiento en Francia de un hijo o residencia habitual del pequeño en este país al menos desde los 13 años", "ausencia de relación de este hijo con el país de su nacionalidad", "contribución efectiva de los padres al cuidado y educación del hijo" y la "voluntad real de integración, caracterizada por la escolarización de los niños, el dominio de éstos del francés, la seriedad en sus estudios y la ausencia de alteraciones del orden público".

De cara a facilitar la salida del país de muchos de estos inmigrantes, que no cumplen todos los criterios, Interior aumentó también las cantidades económicas de ayuda en caso de que los inmigrantes indocumentadas se acojan a la repatriación voluntaria. Un adulto solo recibirá ahora 2.000 euros, en vez de 150, una pareja, 3.500, y 1.000 euros suplementarios por cada hijo menor hasta el tercero, y después 500 por cada vástago suplementario.

El centroderecha de la UMP (partido en el Gobierno) se niega rotundamente a aplicar regularizaciones masivas de inmigrantes, como hicieron en los últimos años los Gobiernos español e italiano, y también el Ejecutivo socialista galo en 1997. Sin embargo, Nicolás Sarkozy decidió abrir un procedimiento especial para resolver la polémica de los estudiantes 'sin papeles'.

LA SELECTIVIDAD, UN CRITERIO

Sarkozy defendió hoy la expulsión de varios menores cuyos casos saltaron a los titulares de la prensa en los últimos días, como dos estudiantes de instituto chinos de 19 años, Fengxue Cai y Zhiyian Ni. "Sus padres están en situación irregular, no tienen hijos menores escolarizados ni ninguna relación estrecha con nuestro país. China tiene 1.300 millones de habitantes, si aceptamos una regularización de este tipo, la situación no tendrá límite".

El ministro también ofreció como argumento válido para rechazar la candidatura de una estudiantes de Malí que suspendiese la selectividad, en un año en el que la tasa de aprobados superó el 80 por ciento. Sarkozy argumentó que Malo "es una democracia" y que la familia de esta joven le enviaba "1.000 euros al mes" desde el país africano, lo que demuestra que no carecen de medios económicos.

El Partido Socialista (PS) cargó hoy contra el responsable del Interior por ofrecer cifras "fantasiosas". La principal formación de la oposición considera que no son 20.000 las instancias que se presentarán, sino 40.000. El PS reclamó un "debate parlamentario" y tildó de "fracaso total" la política de inmigración conducida por el centroderecha desde su ascenso al poder en 2002. Asociaciones como "Francia tierra de asilo" volvieron a pedir la regularización de todas las familias que lo han pedido.

La extrema derecha criticó también el balance aportado hoy por Nicolás Sarkozy. Philippe de Villiers, presidente del Movimiento por Francia, atacó hoy al Gobierno por regularizar la situación de varios miles de familias, "un efecto llamada formidable para todos los inmigrantes del planeta".

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