Un 86% de los iraquíes vive con el miedo a ser víctima de la violencia que desgarra el país

Actualizado 19/03/2007 20:05:35 CET

Según un sondeo, siete de cada diez ciudadanos de Irak tienen signos de estrés traumático Mientras, más de la mitad de los iraquíes cree justificados los ataques contra las fuerzas de la coalición

LONDRES, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

Cuatro años después de que comenzara la guerra en Irak, sus ciudadanos ven un futuro cada vez más negro, según una encuesta que muestra que el 86% de los iraquíes vive preocupado porque alguien de su familia se convierta en víctima de la violencia. Asimismo, continúa disminuyendo la confianza en las tropas de la coalición: sólo un 18% tiene fe en los soldados extranjeros desplegados en su país.

Mientras, las bombas continuaron sesgando vidas un día más en el país mesopotámico. Hoy, más de 20 personas murieron en atentados en Bagdad, Kirkuk y Tikrit, que dejaron también varias decenas de personas heridas.

El sondeo publicado hoy, y elaborado bajo petición de las cadenas BBC, ABC News, la alemana ARD y el diario 'USA Today', muestra cómo el 80% de los encuestados han asistido a algún acto violento --atentado con coche bomba, secuestro, combates o abusos a civiles--. Y este porcentaje aumenta de manera importante en la capital, Bagdad.

Además, más de uno de cada dos iraquíes --el 53%-- tienen algún amigo cercano o familiar que ha resultado herido o ha muerto debido a la situación de violencia. Uno de cada seis entrevistados dijo que alguien en su propia casa resultó herido, y el 86% tiene miedo de que algún ser querido sufra algún daño.

Uno de los resultados de estas preocupaciones es que un gran número de ciudadanos limitan sus actividades diarias para minimizar los riesgos: más de la mitad de los encuestados no acuden a mercados ni zonas muy concurridas y con frecuencia permanecen en sus casas para evitar problemas. No obstante, esto tampoco les asegura menos preocupaciones: sólo el 26% se dice seguro en sus barrios. Todo esto también conlleva a que siete de cada 10 iraquíes tengan signos de estrés traumático.

Preguntados sobre si creen que los esfuerzos de reconstrucción en Irak han sido efectivos, aproximadamente un 67% consideraron lo contrario. Sólo para un 37% de los entrevistados la situación actual en Irak es mejor que antes de la guerra. Un 50% cree que es peor.

Según los datos de la encuesta, son muchos los iraquíes que creen que la calidad de sus vidas se ha deteriorado. En concreto, el 88% aseguró que el suministro de electricidad y petróleo es pobre.

Aparte del continuo aumento de la violencia, según se extrae del sondeo, la paciencia y el optimismo de los iraquíes también sigue cayendo. Si en 2005, a pesar de las dificultades, el 71% de los iraquíes aseguraban que sus vidas marchaban bien, ahora sólo opina de esta manera el 39%. Mientras, si en 2005 dos tercios de los ciudadanos de Irak esperaban que sus vidas mejoraran en los siguientes doce meses, ahora sólo el 35% ve mejores días por venir.

UN IRAK POLARIZÁNDOSE

El sondeo publicado hoy también dibuja un Irak polarizado, con profundas diferencias en las opiniones de chiíes y suníes, estos últimos más pesimistas. También hay diferencias regionales, con más dosis de pesimismo en el centro del país, incluyendo Bagdad, precisamente donde los suníes son más numerosos.

Las diferencias étnicas son particularmente evidentes en las actitudes frente a la ejecución del ex dictador Sadam Husein, líder suní en un país mayoritariamente chií.

De los árabes suníes entrevistados, más del 95% consideró que la manera en que murió Sadam fue inapropiada e insólita para ayudar a la causa de la reconciliación. Mientras, el 82% de los chiíes consideraron lo contrario, asegurando que su ejecución en la horca fue apropiada, aunque sólo un 62% de ellos dijo que su muerte conducirá a la reconciliación.

Respecto a los años por venir, un gran número de suníes, el 48%, consideraron que Irak debería tener un líder fuerte en cinco años, mientras que el 46% se mostró a favor de la democracia. Por parte de los chiíes, sólo el 11% se dijo a favor de un líder fuerte, mientras que el 52% se inclinó por la democracia y el 37%, por un Estado islámico.

Sin embargo, a pesar de estas diferencias, el 58% de los entrevistas se manifestaron a favor de que Irak permanezca unido por encima de las diferencias confesionales. Prácticamente todos se dijeron contrarios a un Irak dividido por líneas sectarias.

Por otra parte, sólo un 18% aseguró confiar en las tropas de la coalición liderada por Estados Unidos, mientras algo más de la mitad de los iraquíes --el 51%-- cree justificados los ataques contra las fuerzas extranjeras. No obstante, sólo el 35% consideró que los soldados deberían marcharse, mientras que el 63% opinó que no deben hacerlo hasta que no mejore la situación de seguridad.

MÁS MUERTOS

Mientras, la jornada de hoy, como una más desde hace cuatro años, dejó un reguero de muertos. Más de 20 personas perdieron la vida y decenas de ellas sufrieron lesiones en diferentes ataques en todo el país, el peor de ellos en Kirkuk.

En esta localidad del norte del país, al menos 18 personas fallecieron y otras 37 resultaron heridas en tres explosiones, según informaron fuentes policiales a la agencia iraquí Voces de Irak. Según estas fuentes, la primera de las explosiones tuvo lugar a las 13:00 horas en Tisein, en el centro de Kirkuk. Después, un segundo artefacto estalló cerca de la mezquita de Al Haja Sabriya, mientras que una tercera bomba hizo explosión en un zoco en Dumez, 5 kilómetros al sur de Kirkuk.

Mientras, otras cuatro personas murieron y 25 sufrieron heridas en la explosión de un artefacto cerca de una mezquita chií en el centro de Bagdad, según informaron fuentes policiales a la agencia iraquí. Otras fuentes hablaban de ocho muertos.

La carga explosiva estaba "dentro de una bolsa en un contenedor de basura cerca de una mezquita chií en la zona de Al Shurja", en el centro de la capital iraquí, indicaron las fuentes. Al Shurja es la zona comercial más importante del centro de Bagdad, con decenas de tiendas.

Por último, al menos cuatro civiles iraquíes murieron y otros cinco resultaron heridos, tras ser alcanzados por dos cohetes Katyusha que impactaron contra el norte de Hibhib, un barrio residencial situado a 55 kilómetros al norte de Bagdad, según informaron fuentes policiales.

"Dos cohetes katyusha impactaron contra el barrio Attar, en el norte de la ciudad de Hibhib, matando a cuatro civiles e hiriendo a cinco, algunos de los cuales se encuentran en condición crítica", confirmó una fuente a Voces de Irak.

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