Más de un centenar de muertos en una nueva jornada de violencia en Irak

Actualizado 22/01/2007 21:13:31 CET

Un doble atentado costó la vida a al menos 76 chiíes en el centro de Bagdad

BAGDAD, 22 Ene. (EP/AP) -

La violencia que sacudió hoy Bagdad parece un indicio claro de que la insurgencia suní está intensificando sus actividades contra los chiíes, a pesar de la nueva iniciativa de Estados Unidos, que tiene previsto enviar más de 20.000 soldados adicionales para reforzar la seguridad en la capital. El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, condenó los atentados y prometió que los culpables serán entregados a la justicia.

En el incidente más sangriento del día, unas cien personas murieron y más de 150 resultaron heridas en un atentado con dos bombas que explotaron de manera casi simultánea en una zona comercial del centro de Bagdad. Este es el peor ataque registrado en Irak desde hace meses, según informaron fuentes oficiales.

Poco después del mediodía tuvo lugar la primera de las explosiones, procedente de un coche aparcado, que hizo estallar puestos de venta de DVD y de ropa de segunda mano en el mercado de Bab al Sharqi, entre las plazas Tayaran y Tahrir, una de las zonas más concurridas de la capital. Segundos después, explotó una segunda bomba, después de que un suicida empotrara el coche en el que viajaba contra la multitud.

La Policía estimó que cada vehículo estaba cargado con casi 100 kilogramos de explosivos, que dejaron al menos 78 muertos y 156 heridos, según informó el viceministro de Sanidad, Hakim al Zamili. Recuentos posteriores elevan la cifra de muertos hasta el centenar, aunque la cifra no es definitiva aún. Fuentes hospitalarias, por su parte, aseguran que hay al menos 88 víctimas.

Tras las deflagraciones, las calles quedaron llenas de sangre y de restos humanos. Mientras, la Policía acordonaba la zona y las ambulancias salían y entraban del mercado.

Algunos de los supervivientes fueron trasladados al hospital de Al Kindy, en cuyo patio fueron colocados los sudarios blancos y azules con los fallecidos. Otros hospitales de la capital iraquí también recibieron heridos del doble atentado. El pasado mes, un suicida provocó la muerte de 63 personas en la misma zona.

Pocas horas después del ataque contra la zona comercial del centro de Bagdad, un atentado con bomba mató al menos a doce personas e hirió a otras 28. Después de la detonación del explosivo, los milicianos atacaron con fuego de mortero a las víctimas, habitantes de la ciudad de Jalis, una localidad mayoritariamente chií situada al norte de Bagdad.

También hoy, hombres armados asesinaron a una profesora cuando se desplazaba al colegio para niñas en el que trabajaba, en la zona suní de Jadra, al oeste de Bagdad, según informaron fuentes policiales. En Dora, un barrio suní de Bagdad, un bombardeo de mortero perpetrado contra una escuela primaria acabó con la vida de una mujer que esperaba para recoger a su hijo e hirió a ocho alumnos, según la Policía.

También en Bagdad fueron asesinados un trabajador de una empresa de telecomunicaciones y un líder tribal suní en sendos ataques. Además, la Policía encontró los cuerpos acribillados de tres hombres en varios lugares de la capital. Un trabajador de la industria petrolera también fue abatido en la ciudad de Mosul, en el norte del país, informaron fuentes policiales.

CONDENA DE AL MALIKI

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, chií, denunció el ataque del céntrico mercado de la capital. "Condenamos este crimen y prometemos que las fuerzas de seguridad perseguirán a todos los implicados en este crimen y los llevaran ante la justicia", aseguró en un comunicado.

Estos últimos atentados parecen poner de manifiesto lo que sería una campaña renovada de violencia suní contra objetivos chiíes. La pasada semana, 142 iraquíes murieron o fueron encontrados muertos sólo el martes, incluyendo 65 estudiantes universitarios.

El de hoy es el peor ataque contra civiles desde el pasado 23 de noviembre, cuando presuntos miembros de Al Qaeda en Irak lanzaron una serie de ataques con fuego de mortero y coches bomba contra el barrio bagdadí chií de Ciudad Sadr que dejaron al menos 215 muertos.

BAJAS ESTADOUNIDENSES

Mientras, el Ejército estadounidense informó de la muerte de al menos tres soldados en varios enfrentamientos ocurridos en el norte y este de Irak, bastión de la insurgencia suní. Uno de ellos pereció hoy por la detonación de una bomba al paso de su convoy mientras los otros dos marines fallecieron ayer en enfrentamientos separados mantenidos en la provincia de Al Anbar, al este del país.

El soldado norteamericano perteneciente a la Fuerza de Combate 'Lightning', asignado a la Primera División de Caballería de la Cuarta Brigada de Combate, falleció hoy después de que una bomba explotara al paso de su vehículo durante un operación de combate ejecutada en la provincia de Nínive.

Asimismo, el Ejército estadounidense informó de la muerte ayer de otros dos Marines en distintos enfrentamientos en la provincia de Al Anbar, un día después de que 25 soldados estadounidenses perecieran en uno de los fines de semanas más sangrientos para las fuerzas norteamericanas en Irak.

Los Marines, que pertenecían a la Unidad de Expedición número 15 de la Marina, murieron a consecuencia de las heridas recibidas durante acciones de combate en dicha provincia iraquí, según fuentes castrenses.

En los dos últimos días han muerto al menos 28 militares estadounidenses en Irak en un repunte de las bajas sólo comparable a los primeros días de la invasión o el repunte registrado en enero de 2005.

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