Las luchas continúan tras una tregua de Al Fatá al Islam y la orden de Líbano de acabar con la milicia

Actualizado 22/05/2007 22:35:24 CET

Varios heridos después de que un convoy de la ONU fuera alcanzado cuando intentaba entrar en el campo de refugiados de Nahr el Bared

BEIRUT, 22 May. (EP/AP) -

Los enfrentamientos entre los milicianos de Al Fatá al Islam y el Ejército libanés continuaron hoy por tercer día consecutivo en el campo de refugiados de Nahr el Bared, cerca de Trípoli, viéndose alcanzado por ellos un convoy con ayuda de la Oficina de Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA), que dejó varios heridos, y todo ello pese a que el grupo islamista había decretado un alto el fuego temporal. No obstante, el Gobierno libanés ha ordenado a su Ejército "terminar" con las milicias.

Sin embargo, Al Fatá al Islam, organización a la que se vincula con la red terrorista Al Qaeda, negó hoy que esta organización esté detrás de las explosiones registradas en los dos últimos días en Beirut, aunque no desmintió su responsabilidad en los ataques cerca de Trípoli, en el norte de Líbano.

En el campo de refugiados de Nahr el Bared, situado en las proximidades de la segunda ciudad del país, el Ejército libanés continúa con sus ataques, ya que allí se encuentran atrincherados los milicianos del citado grupo.

De hecho, el Gobierno libanés ha autorizado al Ejército a "terminar" con las milicias de Al Fatá al Islam, según explicó anoche el ministro de Información, Ghazi Aridi, quien tras una reunión del Ejecutivo hizo hincapié en "la necesidad de poner fin al fenómeno terrorista, que es ajeno a los valores y la naturaleza del pueblo palestino".

Casi un día después de esta decisión, los enfrentamientos en los alrededores del campo de refugiados de Nahr el Bared continúan, desde donde se escuchan disparos de ametralladoras y de armas ligeras.

Los refugiados palestinos se encuentran escondidos en sus casas en el interior del campamento y, según responsables palestinos, al menos nueve civiles murieron ayer en los enfrentamientos. El mufti Salim Lababidi, líder espiritual suní de los palestinos en Líbano, denunció estos bombardeos, los cuales, según aseguró, han matado o herido a unos 100 civiles.

"Hemos condenado los ataques contra el Ejército pero, ¿qué pasa con los civiles que están siendo abatidos?", se preguntó en declaraciones a la cadena de televisión Al Yazira. "Hay miles de maneras de acabar con Al Fatá al Islam (...) hay otros modos que no son éste", afirmó.

En este sentido, el presidente de Líbano, Emile Lahoud, exigió hoy la rendición de los combatientes de Al Fatá al Islam, y reclamó a las facciones palestinas que arrebaten el control de los milicianos sobre el campamento de refugiados de Nahr el Bared como un camino para terminar con el conflicto.

ALCANZADO UN CONVOY DE LA ONU

Por la tarde, varias personas resultaron heridas después de que un convoy de la Oficina de Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA) que pretendía entrar en el campamento de refugiados de Nahr el Bared se viera alcanzado en los enfrentamientos reanudados tras el alto el fuego, según informaron fuentes de la ONU.

Según explicaron, una camioneta y un camión cisterna de la UNRWA se situaron accidentalmente en medio de las líneas de combate cuando intentaban entrar en el campo. Por ello, un responsable de la Oficina de la ONU subrayó, desde el anonimato, que no han podido distribuir toda la ayuda que trasladaban.

Un responsable de UNRWA, Talbe al Salhani, informó por su parte que el Ejército libanés detuvo los camiones de la UNRWA, entre los que había una cisterna de agua, afirmando que era demasiado peligroso entrar en el campo de refugiados y dejando los vehículos aparcados en la cuneta. Todo parece indicar que fue este convoy el que posteriormente resultó alcanzado tras entrar en el campo una vez decretado el alto el fuego temporal.

El representante en Líbano de la Yihad Islámica, Abu Imad Rifai, que ha estado mediando para la consecución de un alto el fuego, confirmó que el convoy de Naciones Unidas había sido atacado. En declaraciones a Al Yazira, indicó que mientras los refugiados "estaban intentando recoger alimentos de la UNRWA fueron disparados y algunos resultaron heridos, varios de gravedad".

Por su parte, un portavoz de Al Fatá al Islam, Abu Salim Taha, declaró a la agencia AP que sus combatientes han repelido varios intentos de las tropas libanesas de avanzar en sus posiciones dentro del campo. "Los disparos son intensos, no sólo contra nuestras posiciones, sino también contra mujeres y niños", señaló, precisando que "hay destrucción por todas partes".

Aunque horas antes un supuesto comunicado de la organización reivindicaba la autoría de los dos atentados con bomba ocurridos en Beirut el domingo y anoche --que dejaron varios heridos--, el portavoz negó que el grupo esté detrás de estos ataques, así como las informaciones aparecidas en algunos medios de que el 'número dos' del grupo había resultado herido.

ALTO EL FUEGO

Posteriormente, el grupo islamista anunció una tregua unilateral temporal que, según decía, esperaba que fuera definitiva si se suman las fuerzas gubernamentales libanesas, en un intento por acabar con los enfrentamientos. Otros dos intentos previos de llegar a un alto el fuego ya habían fracasado.

Según indicó a AP el portavoz Abu Salim Taha, Al Fatá al Islam observaría un alto el fuego a partir de las 14.30 horas (13.30 hora española) y esperaba mantenerlo "si el Ejército libanés lo acata". El mando militar libanés respondió que no sería el primero en abrir fuego, pero rechazó comprometerse a un alto el fuego formal.

Sin embargo, este último intento de lograr una tregua en Líbano, el tercero desde el domingo, también fracasó a las pocas horas, por lo que poco después las tropas libanesas y las milicias islamistas han reanudado sus enfrentamientos después de apenas una hora de respiro.

En general, las voces que se han elevado en el mundo occidental contra el conflicto en Líbano han apoyado la actuación del Ejército de este país. Esta tarde fue el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, quien afirmó que "no se trata de una batalla entre palestinos y el Gobierno libanés", sino que éste está luchando contra "un grupo terrorista, aunque también pidió al Ejército que respete la seguridad de los civiles.

"Esperamos que las acciones del Ejército se adecuen a los valores y los estándares de protección de civiles", declaró Solana a los medios de comunicación tras una reunión con responsables del Gobierno libanés.

El representante en Líbano de la Yihad Islámica dijo desconocer quién había roto el alto el fuego que poco antes había decretado el grupo islamista, pero se preguntó si no podría haber un tercero contribuyendo a los enfrentamientos que mantienen los milicianos del citado grupo y el Ejército libanés desde el domingo. "¿Se están implicando otras partes y disparando de forma ocasional", afirmó.

CIFRAS DE VÍCTIMAS

La agencia de noticias de Naciones Unidas, IRIN, emitió hoy un comunicado en el que afirma que, según fuentes libanesas y palestinas, los choques de estos tres días han provocado la muerte de 77 personas, incluyendo 30 soldados libaneses y 20 milicianos.

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) informó que la Media Luna Roja Palestina ha evacuado del campamento de Nahr el Bared a 27 personas y las ha entregado a la Cruz Roja Libanesa para que sean trasladadas al Hospital Safad, en el campo Bedawwi, y destacó que dado que las condiciones de vida en el interior de Nahr el Bared son cada vez más precarias, la Media Luna Roja Palestina ha distribuido leche, pan y ayuda médica.

En la región de Trípoli, la Cruz Roja Libanesa ha atendido a 60 heridos y enfermos y ha evacuado los restos mortales de 32 personas. También ha prestado asistencia a las víctimas civiles de los dos últimos bombardeos registrados en Beirut, añadió el CICR.

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