Abbas convoca elecciones anticipadas mientras se recrudece la lucha en las calles

Actualizado 16/12/2006 21:18:28 CET

El presidente podría aprovechar el periodo preelectoral para llevar a cabo una profunda reforma de su partido

MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, anunció hoy que ha decidido convocar elecciones presidenciales y parlamentarias anticipadas, con el objetivo de que se celebren "lo antes posible", asegurando que tiene el derecho de cesar al actual Gobierno, en manos del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás)

"Es un derecho constitucional. Puedo hacerlo cuando quiera", subrayó el presidente, durante un esperado discurso de carácter político, en la sede de la Presidencia, en Ramala. Abbas explicó que él firmó el decreto para la formación del Gobierno, tras el triunfo de Hamás en las legislativas del pasado enero, y que por tanto puede "cesarlo".

"El cese del Gobierno no es como (el ministro de Asuntos Exteriores) Mahmud Zahar dijo, una fórmula para la guerra civil. No me asustan", agregó.

El esperado anuncio de Abbas fue recibido entre los aplausos de decenas de sus simpatizantes que asistían al discurso. "Decidí convocar elecciones presidenciales y legislativas. Volvamos al pueblo, a escuchar su palabra, y dejémosle ser el juez", dijo.

El presidente explicó que tratará con la Comisión Electoral Central la manera posible en que los comicios se celebren "lo antes posible". Mientras, un ayudante de Abbas, Yasir Abed Rabbo, indicó poco después que la fecha de las elecciones se fijará en una semana, y que la cita con las urnas será en un plazo de tres meses.

Inmediatamente después, cientos de personas salieron a las calles de la ciudad cisjordana de Nablús para celebrar el anuncio, con disparos al aire y gritos de apoyo a su presidente. "Abu Mazen, vamos, vamos, estamos contigo hasta la liberación", coreaban sus simpatizantes, refiriéndose a Abbas por su nombre de guerra.

Sin embargo, el Gobierno de Hamás reacción también de manera rápida, con un comunicado en el que calificaba de "intento de golpe" de Estado la convocatoria. Además, un diputado del movimiento de resistencia, Mushir al Mashri, aseguró que se trata de una medida ilegal.

En su discurso, Abbas explicó que durante el periodo interino deberían continuar todos los esfuerzos para establecer un Gobierno de unidad formado por tecnócratas, aunque precisó que su partido, Al Fatá, no está interesado en compartir el poder con Hamás. "En cualquier Gobierno que se forme, Al Fatá permanecerá al margen", apostilló.

Al Fatá y Hamás han negociado durante semanas la formación de un Gobierno de unidad nacional que ayudara a aliviar la situación crítica que se vive en los Territorios Palestinas, agravada por el bloqueo de la ayuda internacional, impuesto tras la victoria electoral de Hamás. Sin embargo, las conversaciones han fracasado.

En su discurso, Abbas acusó a Hamás de la crisis que viven los Territorios Palestinos, y subrayó que los que sus compatriotas necesitan es un Ejecutivo que logre acabar con el bloqueo internacional.

Asimismo, insistió en la necesidad de alcanzar un acuerdo político para acabar con la violencia que ha aumentado los temores de que estalle una guerra civil. "Sin un acuerdo político, la seguridad continuará perturbada", agregó.

Como paso previo a las elecciones, Abbas señaló que aprovecharía la ocasión para nombrar a nuevos dirigentes del partido, en lo que supondría un relevo generacional que abriría las puertas a los miembros más jóvenes, de cara a acabar con los restos de la Vieja Guardia, a la que el presidente contempla como un factor obstaculizador para la evolución del partido tras su derrota electoral.

Además, Abbas confirmó la reactivación del departamento negociador de la Organización para la Liberación de Palestina, para alcanzar un acuerdo de paz con Israel, independientemente de la agitación política.

Con la convocatoria queda congelada en los próximos meses cualquier iniciativa para reanudar las negociaciones de paz con Israel.

Abbas, elegido de forma independiente en el 2005, ha corrido un enorme riesgo político al intentar poner fin a sus diferencias con Hamas mediante el recurso de las urnas. Su convocatoria de elecciones adelantadas podría degenerar en una guerra abierta y la consulta podría quedar sin legitimidad si los islamistas deciden boicotearla.

Además, si Abbas no se postula nuevamente, y ha indicado que no aspira a otro mandato, el sector más moderado de la política palestina carecerá de un candidato sólido, y podría perder fácilmente el voto presidencial.

ENFRENTAMIENTOS EN LAS CALLES

Las consecuencias de esta decisión ya se están dejando sentir en las calles. Hoy, partidarios de Al Fatá y Hamás se han vuelto a enfrentar en unas luchas que han provocado hasta el momento 18 heridos, según fuentes médicas.

Siete personas resultaron heridas por disparos y otras ocho por impactos de piedras en Jan Yunís, Ciudad de Gaza y Rafá, según informaron fuentes de los hospitales de la zona y de Hamás. Otras tres personas recibieron tratamiento médico tras resultar agredidas en Ciudad de Gaza, según fuentes médicas.

Mientras, decenas de miles de personas se manifestaron en estas tres ciudades. En Jan Yunís, los leales a Al Fatá gritaron en protesta contra los chiíes iraníes que respaldan a Hamás. Esta agresión verbal fue el detonante del tiroteo entre partidarios de ambos grupos.

En Rafá, los representantes de Hamás afirmaron que respondieron al fuego de los hombres de Al Fatá, una acusación que éstos han rechazado. En Ciudad de Gaza, las luchas tuvieron lugar cerca del domicilio de Mohamed Dahlan, uno de los hombres fuertes del partido de Abbas, y ahora en el punto de mira del Movimiento de Hamás, al acusarle del intento de asesinato del primer ministro Ismail Haniye, ocurrido a principios de semana.

REACCIONES

El primer ministro británico, Tony Blair, ha sido uno de los primeros dirigentes en expresar su opinión sobre esta llamada a elecciones anticipadas. El primer ministro elogió a Abbas por "mostrar su determinación a seguir sin la ayuda de Hamás, si éstos no están dispuestos a desempeñar un papel constructivo", en la política palestina.

Por su parte, el Gobierno israelí ha expresado a través de su portavoz, Miri Eisin, que la decisión de Abbas es un asunto exclusivamente interno en el que Israel no va a involucrarse, pero "respetamos su decisión y esperamos que pueda ejercer su capacidad de liderazgo sobre el pueblo palestino para formar un Gobierno que responda a los principios internacionales".

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