Israel declara a la Franja de Gaza "entidad enemiga" a fin de presionar a Hamás mediante un embargo

Actualizado 19/09/2007 20:29:09 CET

Hamás ha calificado la medida de "declaración de guerra" y Abbas advierte de que va a "profundizar la tragedia" en Gaza

JERUSALÉN, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Gabinete de Seguridad de Israel declaró hoy "entidad enemiga" a la Franja de Gaza, lo que le permitirá decretar un embargo en el suministro de bienes esenciales, como la energía eléctrica, el agua y los combustibles, contra este territorio palestino ocupado desde el pasado mes de junio por las milicias de Hamás.

Con esta decisión, que de momento va a suponer únicamente el recorte del suministro eléctrico, Israel pretende forzar a este movimiento para que ponga fin al lanzamiento casi diario de cohetes Qassam contra el sur del territorio israelí desde la Franja de Gaza, dado que sus incursiones aéreas y terrestres no han tenido la eficacia buscada. Hamás ha calificado esta medida de "declaración de guerra" y el presidente palestino, Mahmud Abbas, afirmó que esta "opresiva" decisión israelí va a "incrementar el sufrimiento y a profundizar la tragedia" de los habitantes de la Franja.

"El objetivo es debilitar a Hamás", afirmó el ministro de Defensa, Ehud Barak, durante la reunión de hoy, citado por uno de los participantes. Asimismo se pretende, según el Gobierno, crear una presión civil sobre los dirigentes de Hamás.

Gaza depende casi completamente de los suministros israelíes para obtener agua, electricidad y combustible. En el debate interno del Gobierno sobre las primeras medidas sancionadoras concretas contra la zona los ministros han decidido, de momento, dejar fuera del debate el posible corte de agua, pero sí han aprobado varias sanciones que impondrán a la Franja si continúa el lanzamiento de cohetes.

Como primer paso, Israel cortaría la electricidad, decisión tomada en parte por el hecho de que esa energía es usada en los talleres en los que se fabrican los cohetes. El corte del suministro de combustibles, que según los ministros no incluiría las necesidades de las misiones humanitarias y el funcionamiento de los generadores de los hospitales, estaría relegado a un segundo paso, ya que deben esperar a que se finalice un examen legal de los contratos suscritos entre el Ministerio Nacional de Infraestructuras y los palestinos.

Otra de las medidas será el cierre casi total de los pasos fronterizos entre la Franja e Israel, en los que sólo se permitirá el paso de alimentos y medicinas, mientras que otros bienes como las bombas de agua que se usan en la fabricación de cohetes no podrán entrar en el territorio palestino. El tráfico humano será prohibido por completo.

Los ministros determinaron que estas medidas se "irán imponiendo de acuerdo con los manifiestos legales y con la situación humanitaria sobre el terreno". Yitzhak Cohen, ministro del Shas, comentó durante la reunión que los pasos que Israel debe tomar tienen que dejar claro que por cada acción palestina habrá una inmediata reacción israelí contra Gaza. "El interruptor de la energía de Gaza debería estar directamente unido a la cola del cohete", añadió.

Por su parte, Ehud Barak, citado por el diario 'Yedioth Ahronoth', manifestó durante la sesión que "no es necesario que nos pinchen o nos persuadan para actuar en Gaza. Actuaremos después de que se agoten todos los demás esfuerzos. No es el momento para una operación a gran escala en Gaza". "No debemos dejarnos llevar, debemos mantener la calma y planear meticulosamente cualquier posible acción. Organizaremos una operación cuando sea el momento y no sólo para aliviar la tensión", añadió.

"DECLARACIÓN DE GUERRA"

El portavoz del Movimiento de Resistencia Islámica, Fawzi Barhoum, consideró hoy que la decisión de Israel supone una "declaración de guerra". "Esto es una peligrosa escalada en un intento de legitimar la destrucción de la tierra palestina, el comportamiento criminal, provocando un desastre humanitario a la población palestina", afirmó el portavoz, en declaraciones recogidas por el 'Yediot Ahronot'.

Para Barhoum, Israel pretende dar "un golpe definitivo contra Hamás después de su éxito en la toma de control de la Franja de Gaza". Además, el portavoz aseguró que es "muy curioso" el "silencio y la cooperación del hombre de Ramala con el enemigo", en referencia al presidente palestino, Mahmud Abbas.

Contradiciendo estas últimas palabras de Barhoum, Mahmud Abbas afirmó hoy, a través de un comunicado de su oficina, que esta "opresiva" del Gobierno israelí "únicamente va a reforzar el embargo impuesto a 1,5 millones de personas en la Franja de Gaza, a incrementar su sufrimiento y a profundizar su tragedia".

CONDOLEEZZA RICE

Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, aseguró hoy que Estados Unidos "no abandonará a los palestinos inocentes en Gaza" y añadió, tras reunirse en Jerusalén con la ministra israelí de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, que la Franja de Gaza "también es una entidad enemiga" para su país.

"Esperamos que los palestinos comprendan que la seguridad israelí también les conviene", declaró por su parte Livni a la prensa. "Apoyando a Hamás no se ayudan a sí mismos", añadió. Rice lleva a cabo una gira de 24 horas por la región, que incluye una visita a Cisjordania.

Entre las reacciones negativas a la decisión de Israel destaca la de la organización humanitaria Oxfam Internacional, cuyo director, Jeremy Hobbs, advirtió hoy de que "reducir el suministro de combustible al mínimo es un castigo colectivo que sólo contibuirá a aumentar el sufrimiento de un millón y medio de personas en Gaza".

Aun admitiendo que los ataques indiscriminados con cohetes suponen un delito según el Derecho Internacional Humanitario, "los castigos colectivos no pueden permitirse, porque son inmorales y contrarios a las Convenciones de Ginebra", añadió.

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