Los ciudadanos de Osetia del Sur se pronuncian mañana sobre su independencia y su presidente

 

Los ciudadanos de Osetia del Sur se pronuncian mañana sobre su independencia y su presidente

Actualizado 11/11/2006 19:20:40 CET

La comunidad internacional ya ha advertido de que no aceptará el resultado del referéndum, como ya ocurrió en 1992

MOSCU, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los ciudadanos de Osetia del Sur, república secesionista de Georgia, están llamados mañana a las urnas para pronunciarse en un referéndum sobre su independencia de Tiblisi, además de para elegir a su 'presidente', si bien todos los analistas coinciden en que se trata de un plebiscito del actual presidente, Eduard Kokoity, para revalidar su mandato aprovechándose del espíritu nacionalista de los ciudadanos.

De hecho, estos han tenido que esperar largas horas ante las oficinas de expedición de pasaportes para conseguir el documento que les acredite como ciudadanos de Osetia del Sur, requisito imprescindible para votar en el referéndum. Este será el segundo que celebra la región, separada de facto de Georgia en 1990, tras el organizado en enero de 1992 en el que el 98% de la población se pronunció en favor de la independencia pero que no fue reconocido por la comunidad internacional.

"¿Quieres que la república de Osetia del Sur preserve su estatus actual como estado independiente y sea reconocido por la comunidad internacional?", esta es la pregunta a la que tendrán que responder los electores, los aproximadamente 40.000 que cuentan con pasaporte osetio, aunque con toda probabilidad la respuesta de la comunidad internacional volverá a ser la misma.

El presidente de turno de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Karel de Gucht, ya consideró en septiembre que sería "improductivo" celebrar un referéndum. "Sus resultados no serán reconocidos ni por la comunidad internacional, ni por las organizaciones internacionales, en particular la OSCE", previno.

Por su parte, el secretario general del Consejo de Europa, Terry Davis, ha calificado de "pérdida de tiempo" la celebración del plebiscito, ya que, dijo, "no creo que nadie reconozca los resultados".

Desde el 'gobierno' osetio, su primer ministro, Yuri Morozov, se apresuró a subrayar que el referéndum se celebra "no por la OSCE o el Consejo de Europa" y que "la voluntad del pueblo no es un regalo". "El pueblo de Osetia del Sur ha pagado un alto precio por el derecho de tener su propio futuro", agregó.

Tampoco a Georgia le agrada la celebración de esta consulta. Su Ministerio de Exteriores ha calificado el referéndum de "carente de legitimidad y dirigido contra el proceso de paz". Asimismo, ha expresado su pesar por "el apoyo abierto de algunos altos responsables políticos rusos".

Y es que, con quienes sí que parecen contar los osetios es con Rusia, su principal valedor y apoyo en estos años, y que en los últimos tiempos le ha llevado a una tensa relación con Georgia. Su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, ha afirmado que "el derecho a la autodeterminación es parte del derecho internacional y es a través de la expresión de la voluntad popular como se ejerce este derecho".

VICTORIA DEL SI Y DE KOKOITY

Pese a estas controversias, los ciudadanos no dudan de que mañana el 'sí' será rotundo, como también lo será la victoria de Kokoity, ya que sus tres rivales no parecen tener posibilidades de plantarle cara. Se trata de Oleg Gabodze, actualmente parado; de Inal Pukhayev, jefe de la administración de la región de Tskhinval; y Leonid Tibilov, máximo representante de Osetia del Sur en la Comisión de Control Conjunto que coordina las negociaciones con Tiblisi.

Kokoity se ha mostrado convencido de su reelección y algunos políticos y analistas opinan que el presidente ha decidido organizar el referéndum de independencia coincidiendo con las elecciones presidenciales para ganar popularidad y fomentar la participación en los comicios.

En este sentido, el líder del Partido del Pueblo de Osetia del Sur, Roland Kelekhsayev, argumentó que sólo el referéndum de 1992 debería considerarse como verdadero reflejo de la voluntad del pueblo. "El actual intento de celebrar un referéndum no es sino un truco de relaciones públicas de las actuales autoridades", afirmó, en declaraciones recogidas por el Institute for War and Peace Report (IWPR). "Este referéndum irá en detrimento del pueblo de Osetia del Sur ya que hará planear la duda sobre los resultados del anterior celebrado en 1992", añadió.

Según Kokoity, empresario de 42 años elegido presidente en las elecciones de 2001, el referéndum representa "una oportunidad histórica única para la generación más joven para demostrar su voluntad". Asimismo, en una entrevista concedida a Radio Free Europe el pasado miércoles, afirmó que es una respuesta a "las políticas agresivas de las autoridades georgianas" y al "doble rasero" que la comunidad internacional intenta imponer en la cuestión. "Nosotros somos europeos y queremos vivir en Europa", aseveró.

ELECCIONES ALTERNATIVAS

Por otra parte, la llamada Unión Nacional de Liberación de los Osetios, que agrupa a la oposición local a Kokoity, ha convocado unas "elecciones alternativas", aparentemente con el beneplácito de Tiblisi, que se celebrarán también mañana en Osetia del Sur en 25 colegios electorales ubicados en las localidades predominantemente georgianas de la región que no reconocen la autoridad de Kokoity.

En total cinco candidatos se han presentado a estas "elecciones alternativas", una de ellos, Maia Chigoyeva-Tsaboshvili, se presentó para enfrentarse a Kokoity pero su candidatura fue rechazada ya que no reside en Osetia del Sur. Los otros cuatro son Gogi Chigoyev, Teimuraz Djeragoyev, Tamar Charayeva y Dmitry Sanakoyev, que ocupó el cargo de ministro de Defensa y luego de primer ministro durante unos meses en 2001 con el predecesor de Kokoity, Lyudvig Chibirov, pero que se trasladó a Moscú tras la victoria de éste.

Sanakoyev parece ser el candidato favorito de Tiblisi, lo que podría explicar la campaña para desacreditarle lanzada esta semana por los medios osetios, acusándole de corrupción, duplicidad y de colaborar con los servicios secretos georgianos, cargos que el mismo negó el jueves pasado. Su programa defiende la restauración del estatus de la región como república dentro de Georgia, además de medidas para fomentar el crecimiento económico.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies