La campaña del aborto deja divididos a los portugueses y un pronóstico de elevada abstención

Actualizado 09/02/2007 19:32:35 CET

Líderes políticos, movimientos cívicos y medios de comunicación no lograron despertar el debate entre la población

LISBOA, 9 Feb. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -

La campaña electoral para el referéndum del próximo domingo sobre la despenalización del aborto hasta las diez semanas de gestación ha dividido a los portugueses. A pesar de que hasta el último momento los defensores del 'sí' y del 'no' han apelado a la participación y a la moderación, en los últimos días los discursos se han radicalizado y ahora, tal como indican los sondeos, el principal enemigo, o aliado, puede ser la abstención, que podría superar el 40%.

Mañana los 8,5 millones de portugueses con derecho a voto tendrán que reflexionar sobre los argumentos dados por unos y otros y después, decidir si el domingo van a votar y qué van a votar. Un ritual que la gran mayoría de ellos ya realizó en el referéndum de 1998, pero en esa ocasión la campaña fue distinta, el tono fue menos radical, hubo más participación política y el debate en los medios de comunicación fue constante.

En estos diez días de campaña, y un mes de precampaña, toda la atención se centró en el aborto, el resto de los asuntos de la vida política, social y cultural portuguesa quedaron relegados a un segundo plano. Sin embargo, el debate en la calle no caló todo lo que cabía esperar, especialmente si se tiene en cuenta el especial protagonismo que dieron al tema todos los medios de comunicación. Pero el aborto "sigue siendo un tema tabú" para los portugueses, coincidieron en señalar varios dirigentes de los diversos movimientos cívicos a favor y en contra de la alteración de la ley.

Los partidarios del 'no' iniciaron la campaña con el argumento del derecho a la vida del feto y los del 'sí', con el de los abortos ilegales y los juicios contra las mujeres. Sin embargo, a medida que pasaban los días esos argumentos se fueron difuminando.

Dentro de los catorce movimientos cívicos a favor del 'no' había diversas opiniones sobre la cuestión de que se sancionase a las mujeres por cometer un aborto, aunque todos coincidían en que la despenalización sometida a referéndum no era la solución.

Ante el avance del 'sí' en los sondeos, se produjo un cambio de estrategia, los líderes políticos del Partido Social Demócrata (centro derecha) y del Partido Popular (derecha) entraron en escena con fuerza en la última semana y los sondeos comenzaron a registrar una recuperación del 'no', que pasó a tener una intención de voto del 33% hace 15 días a un 46,9% a día de hoy.

Según los analistas de diarios como 'Público' o 'Diario de Noticias', esto se debió al nuevo argumento: "'no' a la despenalización y 'sí' a la ausencia de sanciones". Una propuesta presentada por el líder del PSD, Marques Mendes, que defiende una reforma del código penal, en la que realizar un aborto siga siendo un delito pero sin pena. Esta postura de Mendes no gustó a muchos miembros de su partido, que lo acusaron de hablar como líder del PSD cuando el partido no tiene una postura oficial sobre el asunto y dejó libre elección a sus miembros.

Pero si los políticos por el 'no' entraron en escena, los del 'sí' no se quedaron atrás, encabezados por el primer ministro socialista, José Sócrates, que en los últimos días multiplicó su presencia en actos públicos a favor de la despenalización, al contrario de lo que ocurrió en 1998, cuando el entonces jefe del Gobierno, el también socialista Antonio Guterres, votó 'no' por sus convicciones religiosas y se autoexcluyó de la campaña.

"No estoy en esta campaña para derrotar a nadie. Estoy para derrotar al aborto clandestino", que se estima que en Portugal está entre los 20.000 y los 40.000 casos anuales, afirmó el primer ministro en un acto público en el que también intentó combatir la abstención, que según todos los sondeos podría superar el 40%. "Esta es una cuestión de conciencia y por eso no debemos abstenernos, dejando que otros decidan por nosotros", argumentó.

Por parte de la sociedad civil, el 'no' logró desdoblarse en catorce movimientos cívicos, aunque muchos de ámbito regional, lo que le permitió lograr más tiempo de antena que el 'sí', que solamente logró crear cinco.

Sin embargo, el trabajo de los defensores de la despenalización fue algo más visible ya que lograron reunir a más figuras de la vida pública, social y cultural del país en torno a su causa que los partidarios del 'no', que tuvieron a la Iglesia católica como principal apoyo, aunque también contaron con caras conocidas e influyentes como Marcelo Rebelo de Sousa, ex líder del PSD y prestigioso comentarista televisivo.

AUSENCIA DE DEBATE ENTRE LOS CIUDADANOS

Pero, a pesar del esfuerzo de políticos, movimientos cívicos y medios de comunicación por generar debate entre la población, éste no fue todo lo amplio que cabía esperar, ya sea porque los argumentos no fueron lo suficientemente clarificadores o porque el aborto sigue siendo un tema tabú.

El resultado, una población dividida, unos a favor, otros en contra, y unos terceros a los que les da igual, y son precisamente éstos últimos los que pueden marcar la diferencia ya que la abstención puede convertirse en la gran vencedora de este referéndum.

En la memoria está el de 1998, cuando la abstención fue del 68,2%, por lo que el resultado no fue vinculante. Entonces ganó el 'no' con un 50,5%, en contra de todas las previsiones que daban la victoria al 'sí', igual que ahora. Los analistas explicaron el resultado argumentando que los votantes del 'no' se mueven por fuertes convicciones morales y católicas y se movilizan más.

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