El informe parlamentario descarta la negligencia de los servicios secretos en relación con el 7-J

Actualizado 11/05/2006 18:50:50 CET

El Gobierno considera que no es necesario que se abra una investigación independiente en relación con los atentados

LONDRES, 11 May. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Marta Altuna) -

El Comité parlamentario británico de Inteligencia y Seguridad publicó hoy un informe en el que asegura que los servicios de inteligencia de Reino Unido no actuaron de forma negligente en referencia a los atentados del 7 de julio del pasado año en Londres, pero considera que las posibilidades de haberlos evitado hubieran sido mayores si los servicios de inteligencia hubieran tenido más recursos.

A pesar de ello, desde el Gobierno se desoyeron las peticiones de la oposición y de los familiares de las víctimas para que haya una investigación independiente. El ministro del Interior, John Reid, explicó hoy ante la Cámara de los Comunes que no habrá una investigación pública sobre este asunto, algo que había pedido la oposición conservadora. El responsable de Interior "tory", David Davis, habló de un claro fracaso del sistema de inteligencia.

Graham Russell, cuyo hijo Philip falleció en los atentados declaró que los informes de hoy no le han ofrecido ninguna información nueva. "Tienen razón en decir que les faltaban recursos, pero nos gustaría que se investigara cómo se llevó este caso", indicó. "Estoy seguro de que algo así volverá a pasar de nuevo, por lo que es importante estar más alerta y conocer lo que pasó", declaró.

El informe de la Cámara de los Comunes indica que los servicios del MI5 vigilaron a Mohamed Sidique Khan, el que era el jefe de los cuatro terroristas suicidas, pero no supieron determinar la peligrosidad de este individuo y dejaron de seguirle por la falta de recursos de este departamento. Además, explica que habían seguido también al terrorista suicida Shezhad Tanweer.

Los servicios de seguridad sabían que habían viajado a Pakistan y, según el comité, es probable que hubieran tenido algún tipo de contacto con miembros de Al Qaeda. Asimismo, el comité cree que los servicios de inteligencia no comprendían de forma adecuada o no se tomó en consideración el fenómeno de la radicalización de algunos ciudadanos británicos.

"Si se hubieran destinado más recursos, las oportunidades para prevenir los ataques de julio podrían haber aumentado", consideran los parlamentarios. "Más recursos en Pakistán o más recursos de forma general en el Reino Unido podrían haber servido para alertar a las agencias de las intenciones del grupo del 7 de julio", explica.

Los ataques de los cuatro terroristas suicidas sembraron el pánico en Londres y en ellos murieron 52 personas y setecientas resultaron heridas. En su informe, el comité indica que los terroristas utilizaron un plan simple usando técnicas encontradas en internet para cometer sus ataques.

SIN RELACION CON EL 21-J

Asimismo se afirma que no hay pruebas de que haya una relacióndirecta entre los atentados del 7 de julio y los que ocurrieron justo 15 días después, el 21 de julio, y en los que se atacó también el sistema de transporte público de Londres, concretamente tres trenes de la red de metro y un autobús.

Por otra parte, el comité realiza una serie de recomendaciones, como por ejemplo que se cambie el sistema de alerta porque se da la circunstancia de que el sistema de alerta terrorista nacional se bajó de general severa a sustancial, justo antes de los ataques.

Los servicios de seguridad han rechazado las teorías que aseguraban que había un quinto terrorista que era el 'cerebro' de la banda y que pudo abandonar Reino Unido justo antes de los ataques.

Además de este informe, el Gobierno presentó otro realizando una cronología de los hechos que llevaron a los atentados. El nuevo ministro del Interior explicó en el Parlamento los acontecimientos previos a los ataques y dijo que a los ojos de todo el mundo los terroristas suicidas eran ciudadanos británicos como cualquier otro y que de los cuatro, tres estaban perfectamente integrados en la sociedad.

El ministro explicó que la motivación de los terroristas fue "el feroz antagonismo al percibir las injusticias que occidente comete contra los musulmanes, así como su deseo de convertirse en mártires". Por ello, pidió la colaboración de la sociedad para ayudar a que no haya una radicalización del Islam. "Necesitamos la ayuda de los líderes musulmanes y de esa comunidad para luchar en contra de la distorsión del Islam que convierte a jóvenes en terroristas", declaró John Reid.

El informe preparado por el Ministerio del Interior explica que los terroristas cogieron un tren para desplazarse a Londres y que una vez llegaron a la estación de King's Cross tomaron distintas direcciones para hacer explotar las bombas.

"Todo indica que la operación fue autofinanciada y que el dinero fue recolectado por métodos que son dificiles de identificar relacionados con el terrorismo", explicó Reid. "Nuestas mejores estimaciones indican que costó menos de 8.000 libras esterlinas (unos 11.600 euros) en total", declaró el ministro.

El responsable de Interior reconoció que se pueden extraer lecciones de lo sucedido y dijo que gracias a la labor de los servicios de inteligencia se han podido abortar otros tres atentados en el Reino Unido desde el pasado mes de julio.

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