FRETILIN obtiene una victoria electoral con un fuerte sabor a derrota

Actualizado 05/07/2007 17:35:36 CET

La histórica formación independentista no podrá gobernar en solitario tras perder un 50 por ciento de votos respecto a 2001

LISBOA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

El histórico Frente Revolucionario de Timor Oriental Independiente (FRETILIN) ha ganado los comicios del pasado sábado, pero el escaso margen obtenido no le permitirá gobernar en solitario e incluso podría apartarle del poder, según se desprende de los datos correspondientes al total de los votos. El gran beneficiado ha sido el Consejo Nacional de Reconstrucción de Timor (CNRT), un nuevo partido formado por el veterano dirigente independentista y ex presidente del país, Xanana Gusmao, quien podría convertirse en el próximo primer ministro.

Las del sábado fueron las primeras elecciones legislativas desde los tumultos del pasado año, que causaron decenas de muertos y una grave crisis de gobierno que condujo a la caída del entonces primer ministro, Mari Alkatiri (de FRETILIN).

FRETILIN --miembro observador de la Internacional Socialista y formación que lideró la lucha por la independencia de Timor Oriental, primero contra Portugal y posteriormente contra Indonesia-- obtuvo un 29 por ciento de los votos. Ello supone una pérdida en un 50 por ciento respecto a los resultados de las elecciones de 2001, en los que consiguió el 57 por ciento.

Si los resultados de entonces ya se consideraron decepcionante para el FRETILIN --puesto que no le permitieron ocupar los dos tercios de escaños que se exigen para gobernar en mayoría absoluta--, los resultados del pasado sábado suponen un fuerte castigo para un partido al que muchos consideraban demasiado vinculado al Gobierno provisional que, bajo control de la ONU, gobernó el país desde 1999 hasta 2002, con escasos resultados a la hora de mejorar la calidad de vida de los timorenses.

RAMOS-HORTA Y XANANA GUSMAO

En las elecciones del pasado sábado, el CNRT alcanzó el 24,1 por ciento, la coalición formada por Asociación Social Demócrata Timorense y el Partido Social Demócrata (ASDT/PSD) el 15,8 y el Partido Democrático (PD) el 11,3 por ciento. A la vista de estos resultados, el presidente José Ramos-Horta (uno de los dirigentes históricos de FRETILIN) ya se ha apresurado a defender la formación de un Gobierno de "amplio" que permita que ninguno de los partidos gobierne en solitario.

El nombre de la personalidad a la que se encargará la formación del nuevo ejecutivo dependerá, "en gran parte", de su capacidad para afrontar la situación y para "garantizar estabilidad gubernamental", declaró el presidente, que advirtió que al país no le conviene "que se forme un Gobierno para rechazarlo uno o dos meses más tarde".

"Lo ideal sería que los todos los grandes partidos se entiendan y, por qué no, como hermanos, como timorenses, como patriotas, salga un Gobierno que yo llamo de 'gran inclusión'", añadió el mandatario, quien anunció también que en los próximos días se reunirá con los líderes de los partidos.

En todo caso, la mayoría de los partidos ya han anunciado que no se unirán a una coalición con FRETILIN, un partido al que han acusado en reiteradas ocasiones de los enfrentamientos que causaron la muerte de decenas de personas el año pasado. Los analistas no descartan, en estas circunstancias, que el nuevo gobierno sea conformado alrededor del partido de Gusmao, quien podría convertirse así en el primer ministro de Timor Oriental.

El líder de FRETILIN, Mari Alkatiri, comentó hoy, por su parte, que su partido mantiene conversaciones con otros bloques para intentar formar un Gobierno de coalición, pero rechazó cualquier tipo de acuerdo con el partido de Gusmao, su mayor rival --a quien, en todo caso, el partido considera necesario para que haya una verdadera oposición en el país--. "Estamos hablando con algunos partidos políticos y aún tenemos una, dos o tres semanas para lograrlo", indicó Alkatiri.

UN CONFLICTO CONTINUO

Timor Oriental se separó de Indonesia tras la celebración de un referéndum de autodeterminación patrocinado por la ONU en agosto de 1999, que desencadenó durísimos enfrentamientos y violaciones de Derechos Humanos por parte de las fuerzas indonesias y sus aliados paramilitares.

Desde entonces, bajo la protección de la fuerza internacional de la ONU y con gran parte de las infraestructuras destruidas, el país luchó contra la pobreza, la violencia armada y los numerosos problemas derivados que fueron surgiendo. En las elecciones de abril de 2002, Xanana Gusmao consiguió acceder a la Presidencia del país y un mes más tarde Timor Oriental obtuvo oficialmente su plena independencia.

En 2006, estalló una grave crisis política, después de que cerca de seiscientos soldados desertaran. La crisis degeneró en una guerra abierta entre policías y militares y en enfrentamientos civiles, saqueos, homicidios y manifestaciones que causaron 37 muertos y más de 155.000 desplazados. En junio de ese año la intervención de las fuerzas internacionales permitió alcanzar una cierta estabilidad del país.

Al final, todo concluyó con la dimisión del primer ministro, Mari Alkatiri, y con su sustitución por el hasta entonces ministro de Asuntos Exteriores y Premio Nobel de la Paz en 1996, José Ramos-Horta. A principios del pasado mes de mayo, las elecciones presidenciales dieron la victoria a Ramos-Horta con más del 70 por ciento de los votos, lo que le permitió asumir la Presidencia el día 20 del mismo mes.

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